
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, votó en la ciudad de São Bernardo do Campo, en el estado de San Pablo, y lanzó duras críticas contra la derecha y su adversario electoral, Flávio Bolsonaro.
El mandatario, que busca un cuarto mandato presidencial, advirtió que sus opositores “quieren gobernar con la bandera estadounidense” y expresó su confianza en que el electorado no permitirá que un “parapolicial” llegue al Palacio de Planalto.
Lula, de 80 años, llegó al centro de votación con una bandera brasileña y posó para las fotografías junto a la primera dama, Rosângela da Silva; el vicepresidente, Geraldo Alckmin; y las exministras Marina Silva y Simone Tebet.
“Estoy acá por el pueblo brasileño”, afirmó ante la prensa, según medios nacionales e internacionales. También agradeció las muestras de apoyo que recibió durante los últimos días de campaña y aseguró que el respaldo popular lo conmovió. “Voy a votar agradecido al pueblo brasileño. Lo que el pueblo ha hecho conmigo en estos días es muchísimo, no hay forma de pagarlo”, expresó.
El mandatario destacó el compromiso de sus seguidores y definió la campaña de la segunda vuelta como una experiencia sin precedentes. “Es mucha generosidad, es mucho cariño, es mucho amor. Seré eternamente agradecido por el comportamiento del pueblo”, sostuvo. Y agregó que “el pueblo brasileño fue un ejército de la democracia”.
Durante sus declaraciones, Lula también denunció episodios de violencia protagonizados por militantes del Partido Liberal y reclamó que las diferencias políticas no se traduzcan en agresiones. “Dos vecinos pueden pensar diferente, pero no puede haber violencia”, advirtió.
El jefe de Estado calificó la jornada electoral como “un día sagrado” por la importancia de la disputa y cuestionó con dureza a su contrincante. “Nunca imaginé disputar una elección con una persona descalificada. Bolsonaro fue educado para mentir”, manifestó, en referencia a su adversario.
“Estoy convencido de que el pueblo brasileño jamás permitirá que un miliciano ocupe el Palacio de Planalto”, agregó, al expresar su confianza en el resultado electoral.
Lula busca alcanzar un cuarto mandato presidencial no consecutivo y convertirse en el primer candidato en ganar una segunda vuelta después de haber perdido en la primera desde el regreso de las elecciones presidenciales directas en 1989.
En la primera vuelta, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo el 45,16% de los votos, frente al 47,03% de Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), quien promete endurecer la política de seguridad y actuar contra la corrupción.
Con casi medio siglo de trayectoria política, Lula fue el primer presidente brasileño de origen obrero. Antes de dedicarse de lleno a la política, trabajó como tornero mecánico y tuvo un papel destacado en las huelgas sindicales contra la dictadura militar.
