
Lionel Messi dio un paso más en la construcción de su propia leyenda este lunes, al anunciar su despedida de la Selección Argentina tras un camino cinematográfico con la Albiceleste. Y como tema excluyente del día, se metió en el post partido entre Estudiantes y Newell’s en La Plata.
Al respecto, le preguntaron a Josué Reinatti, uno de los nombres claves para el 0-0 en UNO. Y el arquero puso sobre el tapete el sueño de la Lepra: un last dance de la Pulga en sus filas, como una revancha de aquel surgimiento desde sus Inferiores que no pudo ser.
«Hoy se retira de la Selección el más grande de la historia y ojalá que venga con nosotros, lo estamos esperando», se animó el joven guardameta, que no se tuvo fe si tuviera que enviarle un mensaje para convencerlo: “Claro, pero no lo va a ver”, sonrió resignado acerca de la figura de Inter Miami.
Esa ilusión representa una verdadera cuenta pendiente en el lado rojinegro de Rosario. A principios de año, desde el oficialismo del club, se presentó un proyecto para impulsar el arribo del astro al club en 2027. De hecho, el asunto fue un tópico de campaña del hoy presidente Ignacio Boero: “Haré lo posible y lo imposible por cumplir el sueño de que venga».
La Pulga tiene contrato con Las Garzas hasta el final de la temporada 2028 de la MLS. En octubre, cuando renovó su vínculo, expresó: “Es una alegría seguir acá y continuar con este proyecto que, además de ser un sueño, es una realidad hermosa. Desde que llegué a Miami soy muy feliz, así que estoy realmente contento de continuar”.
En contrapartida, la estrella dijo hasta el hartazgo que la Lepra es su “casa”, pero cuando se marchó de Barcelona y transformó en nuevo refuerzo de PSG fue contundente: “Tengo el sueño de poder jugar en Newell´s pero no sé realmente si se va a dar. Hoy tengo una familia y está por delante de mi deseo”.
