
Javier Milei habló sobre la posibilidad de ganar el Premio Nobel de Economía en el futuro y respondió con ironía cuando le preguntaron si se considera merecedor de esa distinción. El mandatario aprovechó para destacar el trabajo de Michael Woodford y Robert Hall, los economistas estadounidenses que fueron galardonados, y explicar cómo algunas de sus teorías influyeron en las decisiones de su gestión.
“Creo que no lo merezco. Al menos por hoy”, respondió el Presidente al ser consultado sobre sus posibilidades de obtener el reconocimiento internacional. La frase dejó abierta la cuestión sobre sus aspiraciones futuras, aunque Milei evitó atribuirse méritos suficientes para recibir el galardón en el presente.
¿Qué dijo Milei sobre la posibilidad de ganar el Nobel de Economía?
La respuesta del mandatario llegó durante una conversación centrada en el reconocimiento otorgado a Woodford y Hall por sus investigaciones sobre los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica. Lejos de limitarse a comentar el premio, destacó la influencia que tuvieron determinados aportes teóricos en el diseño de su política económica.
En particular, puso el foco en las ideas de Woodford y en su relación con las medidas adoptadas para alcanzar el equilibrio fiscal, sanear el balance del Banco Central y reducir la inflación. De esa manera, vinculó el trabajo académico de los economistas premiados con algunos de los principales objetivos que plantea su administración.
Sin embargo, cuando la conversación se trasladó a la posibilidad de recibir personalmente el Nobel, eligió una respuesta breve y con tono irónico: “No lo merezco, al menos por hoy”.
El economista que Milei destacó por su influencia en el programa económico
El jefe de Estado hizo especial referencia a Michael Woodford y a su obra Precios e interés. Los fundamentos de la teoría monetaria, que consideró relevante para comprender algunas de las decisiones tomadas por su equipo económico. “La contribución de Woodford, cómo verá, fue importante en dos mecanismos decisorios que tuvimos para equilibrio fiscal, para limpiar el balance del Banco Central y bajar la inflación de largo plazo”, explicó.
Milei aseguró que esos desarrollos teóricos fueron utilizados en más de una oportunidad durante su gestión. “Lo usamos dos veces”, afirmó, al referirse a los mecanismos que, según su explicación, sirvieron para ordenar las cuentas públicas y avanzar con el saneamiento de los activos y pasivos del Banco Central antes de la salida del cepo cambiario.
El mandatario también mencionó el uso de determinados elementos de licuación para acomodar las cuentas fiscales, dentro de la estrategia aplicada por su administración.
La diferencia entre los neokeynesianos y el keynesianismo clásico
Otro de los puntos que desarrolló fue su interpretación de las ideas de los economistas distinguidos con el Nobel. El Jefe de Estado los definió como “neokeynesianos” y sostuvo que sus planteos representan una evolución conceptual respecto de las corrientes keynesianas tradicionales.
“Incorporaron restricciones de presupuestos, el análisis neoclásico de manera profunda dentro de sus análisis e hicieron énfasis sobre lo que se llama los fallos de mercado. No es alguien con quien no se puede discutir”, señaló. En ese sentido, diferenció a Woodford y Hall de quienes, según su descripción, sostienen que el gasto puede incrementarse sin considerar las restricciones presupuestarias.
“Son modelos keynesianos que tienen microfundamentos, por eso son neokeynesianos”, agregó el mandatario. Milei también cuestionó las consecuencias que atribuye a las políticas inspiradas en el keynesianismo clásico. “Ya hemos padecido a esa gente y nos dejó una inflación desbordante”, afirmó.
