
La capital de Pakistán, Islamabad, fue blindada con cientos de efectivos policiales y militares en la antesala de las negociaciones entre Estados Unidos y Irán, en un operativo de seguridad especial dispuesto para resguardar el desarrollo de un diálogo considerado clave para reducir la tensión en Medio Oriente.
El despliegue incluyó el cierre de accesos a la denominada “Zona Roja”, el enclave donde se concentran edificios gubernamentales, sedes diplomáticas y representaciones extranjeras, en un contexto de alta sensibilidad regional tras episodios recientes de violencia y advertencias cruzadas entre Washington y Teherán.
Según lo previsto, la delegación estadounidense estaría encabezada por el vicepresidente JD Vance, junto al enviado especial Steve Witkoff, el asesor presidencial Jared Kushner y el jefe del Comando Central estadounidense, Brad Cooper.
Por parte de Irán, participarían el canciller Abbas Araghchi, el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Ghalibaf y el vicecanciller Majid Takht-Ravanchi, en una señal del alto nivel político de las conversaciones.
