
Cuando quedan restos de comida pegados en el fondo de una olla, limpiarla puede convertirse en una tarea difícil. Las salsas, el arroz y otros alimentos pueden adherirse durante la cocción y resistirse al lavado habitual. Sin embargo, hay un método sencillo que puede ayudar a removerlos: usar bicarbonato de sodio y agua.
El American Cleaning Institute, una organización dedicada a brindar información sobre productos y prácticas de limpieza, recomienda remojar los utensilios con restos adheridos y señala que se puede agregar bicarbonato al agua para facilitar la tarea.
El ingrediente también tiene propiedades abrasivas suaves, por lo que puede contribuir a desprender la suciedad sin necesidad de recurrir directamente a elementos más agresivos. De todos modos, su uso debe adaptarse al material de la olla para evitar daños en la superficie.
Para qué sirve poner bicarbonato en una olla con restos pegados
El bicarbonato puede ayudar a aflojar los residuos de comida quemada, facilitar el desprendimiento de las costras y neutralizar algunos olores. Combinado con agua, permite ablandar los restos antes de frotar con una esponja.
El método resulta útil cuando el detergente y el lavado habitual no alcanzan para retirar la suciedad. En esos casos, conviene dejar actuar la mezcla antes de intentar despegar los restos, en lugar de raspar con fuerza desde el primer momento.
El fabricante de utensilios Vermicular, por ejemplo, recomienda cubrir los restos adheridos con agua, agregar una cucharada de bicarbonato y hervir durante unos minutos. Después, indica retirar los residuos con una espátula de madera, escurrir el agua y lavar con una esponja y detergente suave.
Cómo limpiar una olla con bicarbonato paso a paso
Para poner en práctica este método, se necesitan bicarbonato de sodio, agua y una esponja adecuada para el material del recipiente.
1-los restos sueltos: sacar con una cuchara o espátula los alimentos que se desprendan fácilmente.
2-Cubrir el fondo con agua: agregar suficiente cantidad para cubrir las zonas con comida adherida.
3-Añadir el bicarbonato: incorporar una cucharada y distribuirla en el agua.
4-Calentar la mezcla: llevarla a hervor suave durante unos minutos, siempre bajo supervisión, para ayudar a aflojar los residuos.
5-Dejar enfriar: retirar la olla del fuego y esperar a que la temperatura permita manipularla de forma segura.
6-Desprender la suciedad: utilizar una espátula de madera o un utensilio que no raye la superficie.
7-Lavar y enjuagar: completar la limpieza con detergente y una esponja apropiada. Enjuagar bien antes de volver a usar la olla.
Si los restos persisten, se puede repetir el procedimiento o dejar el recipiente en remojo con agua caliente y bicarbonato durante un tiempo antes de volver a lavarlo.
Qué precauciones hay que tener según el material de la olla
Aunque el bicarbonato puede ser útil para limpiar utensilios de cocina, no todos los materiales admiten los mismos métodos.
.Acero inoxidable: se puede probar con agua y bicarbonato, además de una esponja que no raye la superficie.
.Ollas antiadherentes: conviene evitar las esponjas metálicas y los elementos abrasivos. Es preferible utilizar una esponja suave y seguir las instrucciones del fabricante para no deteriorar el recubrimiento.
.Aluminio: hay que tener precaución, ya que algunos métodos con bicarbonato pueden provocar cambios de color. Antes de aplicarlo, conviene consultar las indicaciones del fabricante.
.Hierro fundido: es importante respetar las recomendaciones de cuidado del utensilio. El uso de productos, agua y frotado intensivo puede afectar la capa protectora que se forma sobre la superficie.
