
La investigación, a cargo de un equipo de dicha dependencia, inició a partir de una denuncia por robo ocurrida semanas atrás. Luego de reunir pruebas contra el posible autor del delito, allanaron un local comercial ubicado en avenida Colón al 1800: allí secuestraron un celular, que era solicitado por la Justicia, la escopeta y las municiones. Simultáneamente, otra medida judicial se concretó en calle Güemes al 1000 donde recabaron información importante para avanzar en la causa.
Si bien había personas al momento de las irrupciones, la Fiscalía de Robos y Hurtos dispuso que no se adopten medidas privativas de la libertad contra ellos, pero que se verifiquen sus planillas de antecedentes. En cuanto a los secuestros, avaló los mismos para luego continuar con el análisis y la resolución de este delito.
