
El Ministerio de Salud de Catamarca continúa investigando el origen de la infección que provocó la muerte de un niño de 10 años de Fiambalá por meningoencefalitis amebiana primaria. Mientras se esperan los resultados de los análisis ambientales, la ministra Johana Carrizo aseguró que se trata de una enfermedad extremadamente infrecuente y aclaró que todavía no se pudo determinar dónde ocurrió el contagio.
La investigación epidemiológica incluye muestras de agua y superficies recolectadas en Fiambalá, que fueron enviadas para su estudio. Las autoridades sanitarias remarcaron que, hasta contar con esos resultados, no existen elementos suficientes para atribuir la infección al complejo termal ni a ninguna otra fuente de agua específica.
Durante una conferencia de prensa, Carrizo calificó el episodio como un caso aislado y explicó que la enfermedad se produce cuando el agua contaminada con el microorganismo ingresa por la nariz y alcanza el sistema nervioso central.
La funcionaria destacó que la infección no se transmite entre personas ni por consumir agua. También señaló que, de acuerdo con los antecedentes científicos presentados durante la conferencia, se registraron alrededor de 400 casos en todo el mundo.
El diagnóstico fue confirmado por el Instituto Malbrán, después de que especialistas del área de Infectología del Hospital Interzonal de Niños Eva Perón sospecharan la presencia de la enfermedad y solicitaran estudios específicos.
La secretaria de Medicina Preventiva y Promoción en Salud, Silvia Bustos, explicó que el principal riesgo está relacionado con la entrada de agua contaminada por las fosas nasales.
Por ese motivo, recomendó evitar las zambullidas, sumergir la cabeza o realizar actividades que favorezcan el ingreso de agua por la nariz en ambientes termales naturales.
Las autoridades sanitarias también insistieron en la necesidad de mantener condiciones adecuadas de limpieza, desinfección y cloración en las piletas destinadas a actividades recreativas.
Sin embargo, aclararon que la investigación todavía no estableció si el microorganismo estuvo presente en alguno de los lugares frecuentados por el niño.
En medio de la preocupación por el caso, el intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, explicó que el complejo termal mantiene sus procedimientos habituales de mantenimiento.
Según detalló, las piletas se limpian entre turnos y, una vez por semana, se realiza su desagote, cepillado y desinfección.
El jefe municipal aseguró que esas tareas continuarán, aunque no anunció medidas adicionales ni un refuerzo de los controles sanitarios mientras se aguardan los resultados de laboratorio.
La situación también generó consultas en otras localidades de la provincia. En Tinogasta, la Municipalidad informó que no recibió notificaciones oficiales sobre riesgos sanitarios dentro de su jurisdicción.
Por ese motivo, confirmó que el Complejo Termal La Aguadita continúa funcionando normalmente y manifestó su disposición a colaborar con las investigaciones que disponga el Gobierno provincial.
Por ahora, la principal incógnita sigue siendo identificar el lugar y las circunstancias en las que el niño estuvo expuesto al microorganismo.
Los resultados de las muestras ambientales serán fundamentales para orientar la investigación y determinar si corresponde adoptar nuevas medidas preventivas en los establecimientos recreativos de la zona./Contexto
