
Cuatro yeguas de polo murieron este miércoles por la mañana tras ser alcanzadas por un rayo en una cancha del Jockey Club de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires. Los animales estaban atados a un poste antes de comenzar su entrenamiento cuando se produjo la descarga eléctrica, en medio de las condiciones de inestabilidad meteorológica.
El episodio no dejó personas con heridas de gravedad, aunque uno de los petiseros, encargado del cuidado y entrenamiento de los caballos, sufrió una descompensación y debió ser trasladado a un centro de salud. Otros equinos que sobrevivieron a la descarga permanecen bajo observación veterinaria.
Cómo murieron las cuatro yeguas de polo en San Isidro
El rayo impactó sobre un cable de acero en el predio del Jockey Club de San Isidro, donde se encuentra también el Hipódromo de San Isidro. La descarga alcanzó a los animales, que estaban sujetos a un poste a la espera de iniciar su actividad diaria, y les provocó la muerte en el acto.
Según explicó a TN Raúl Varela, trabajador que realiza fletes de equinos para el Jockey Club, el petisero que sufrió una descompensación no se encontraba tan cerca de las cuatro yeguas fallecidas, lo que habría contribuido a que no sufriera lesiones graves.
El trabajador también señaló que los elementos metálicos que forman parte del equipamiento de los caballos pudieron influir en las consecuencias de la descarga. Entre ellos mencionó los estribos, las herraduras y el filete utilizado para dirigir al animal.
Por qué los rayos pueden ser letales para los caballos
Los equinos pueden sufrir consecuencias graves cuando reciben una descarga eléctrica. Un veterinario especializado en caballos explicó que estos episodios ocurren también en ámbitos rurales y describió cómo la electricidad puede atravesar el cuerpo de los animales hasta llegar al suelo.
De acuerdo con su explicación, la corriente puede ingresar al organismo y salir por las patas, que están en contacto con la tierra. En este caso, el profesional señaló que las vendas de los animales se habían roto y que se observaban zonas de pelo quemado, signos compatibles con los efectos de la descarga.
La conformación corporal de los caballos y la distancia entre sus patas también pueden influir en la circulación de la corriente eléctrica a través del cuerpo. Por eso, una descarga puede ocasionar lesiones importantes, incluso cuando no produce la muerte inmediata.
Qué consecuencias pueden sufrir los caballos que sobrevivieron
Los equinos que sobrevivieron al episodio permanecen bajo observación veterinaria para evaluar posibles daños derivados de la descarga eléctrica.
El especialista advirtió que este tipo de incidentes puede provocar lesiones graves, entre ellas la rotura de los tímpanos. También pueden quedar secuelas que afecten la capacidad deportiva de los animales.
Por ese motivo, el pronóstico sobre su recuperación y su eventual regreso a la actividad es reservado. Según indicó el veterinario, las consecuencias podrían comprometer su desempeño y dificultar que vuelvan a jugar al polo.
