
La investigación por el asesinato de Marta Azucena Migliorini, la mujer de 67 años hallada sin vida en su vivienda del barrio Aeropuerto de Banda del Río Salí, avanzó con rapidez durante las primeras horas posteriores al hallazgo. Tras el relevamiento de la escena y las declaraciones de vecinos, la Policía identificó al primer sospechoso, encontró en su poder un elemento considerado clave para la causa y concretó nuevas detenciones, mientras la Unidad Fiscal de Homicidios II intenta reconstruir la mecánica del crimen y determinar el grado de participación de cada uno de los involucrados.
La secuencia comenzó poco antes de las 19 del viernes, cuando Matías Nicolás Ocón decidió dirigirse hasta la casa de su tía luego de que su madre le manifestara que desde el día anterior nadie lograba comunicarse con ella. Al llegar advirtió una situación inusual: las luces permanecían encendidas, el Volkswagen Polo gris seguía estacionado frente al garaje y, tras llamar reiteradamente al celular de la mujer, comprobó que el teléfono se encontraba dentro del vehículo.
Ante la falta de respuestas y luego de que vecinas le confirmaran que tampoco habían visto a Migliorini desde el día anterior, el hombre saltó la reja para ingresar al inmueble. Tras verificar que todas las puertas permanecían cerradas, observó por una ventana que una de las habitaciones estaba completamente revuelta. Al asomarse hacia el living descubrió a su tía tendida e inmóvil sobre el piso, con los pies orientados hacia el final del pasillo. Inmediatamente forzó la puerta de ingreso, ingresó a la vivienda y dio aviso al servicio de emergencias mediante un llamado al 911.
Personal policial y una ambulancia acudieron al domicilio. Los profesionales del servicio de emergencias 107 confirmaron que la mujer había fallecido varias horas antes, ya que el cuerpo presentaba rigidez cadavérica compatible con un tiempo prolongado desde el deceso.
La investigación quedó a cargo del fiscal Carlos Sale, quien calificó la escena como una de las más violentas que le tocó analizar. “Hace mucho no veo tanta violencia ejercida sobre una persona”, afirmó el representante del Ministerio Público al referirse al estado en que fue encontrada la víctima.
Los peritos del equipo científico comenzaron inmediatamente el relevamiento del lugar y el secuestro de evidencias. Las primeras pericias determinaron que Migliorini presentaba signos compatibles con haber sido atada, golpeada y atacada con un elemento cortante. Además, la vivienda estaba completamente desordenada y se detectaron manchas de sangre distribuidas en distintos ambientes.
Con esos primeros elementos, la principal hipótesis de los investigadores apuntó a un homicidio cometido durante un robo, aunque la Fiscalía aclaró que no se descartan otras líneas investigativas.
La familia aportó un dato que rápidamente cobró importancia. Según relataron ante los investigadores, un día antes del crimen la propia Migliorini les había comentado que había observado personas merodeando la tapia de su vivienda.

Mientras Criminalística desarrollaba las pericias dentro del domicilio, otro grupo de efectivos comenzó a entrevistar a vecinos del barrio. Uno de ellos aseguró haber visto durante la madrugada a un joven salir de la casa de la víctima. Otro recordó que los perros ladraron insistentemente durante varias horas y dijo haber observado a un vecino frente al inmueble. Esos testimonios permitieron orientar la pesquisa hacia Wilson Ángel Antonio Palacios, de 21 años.
Los investigadores montaron un operativo cerrojo y lograron ubicar al sospechoso entre los propios vecinos que seguían de cerca el procedimiento policial. Según el informe oficial, el joven mostró signos de nerviosismo e intentó ingresar rápidamente a su vivienda, aunque fue reducido y trasladado a la dependencia policial.
Durante la requisa personal se produjo un hallazgo que modificó el rumbo de la investigación. Entre sus prendas, oculto dentro de la ropa interior, los efectivos encontraron un juego de llaves correspondiente al automóvil Volkswagen Polo perteneciente a la víctima.
De acuerdo con el informe policial, tras el descubrimiento Palacios realizó una manifestación espontánea. «Me mandé una cagada, pero yo no hice nada, éramos seis los que estábamos ahí», habría dicho. Además, aportó datos sobre las identidades de los demás presuntos participantes y los lugares donde residían o frecuentaban.
A partir de esa información, el auxiliar fiscal Miguel Fernández ordenó preservar formalmente la escena del crimen, dispuso la aprehensión del sospechoso, el secuestro de las llaves como elemento probatorio y dio intervención a la División Homicidios.
Mientras un minuto antes de las 23 comenzaron oficialmente las pericias científicas dentro de la vivienda, otro equipo policial se trasladó hacia el departamento Cruz Alta para localizar a las personas mencionadas por Palacios.
En ese operativo fueron interceptados tres hombres cuyas características coincidían con las aportadas por el primer detenido. Según el informe oficial, intentaron escapar al advertir la presencia policial, aunque fueron alcanzados pocos metros después y reducidos tras ofrecer resistencia.
Los nuevos aprehendidos fueron identificados como Elías Gerez, de 18 años; Marcos Omar Suárez, de 19; y un adolescente de 17 años. Este último fue trasladado al Centro de Admisión y Derivación para menores, mientras que la Justicia convalidó las detenciones de Palacios, Gerez y Suárez. También se dispuso el secuestro de las prendas de vestir de todos ellos para la realización de pericias.
La investigación continuó durante toda la madrugada. A las 4.31 una dotación de Bomberos retiró el cuerpo de Marta Azucena Migliorini para la correspondiente autopsia, mientras que el Volkswagen Polo permaneció bajo custodia judicial en el lugar.
Ahora, la Fiscalía procura determinar con precisión cómo se produjo el homicidio, establecer el grado de intervención que tuvo cada uno de los sospechosos y verificar si efectivamente participaron las seis personas mencionadas por el primer detenido, una línea investigativa que continúa siendo analizada por los investigadores.
Fuente: Contexto
