
Lionel Scaloni pidió ver la semifinal del Mundial 2026 ante Inglaterra como un partido de fútbol. Diego Maradona Jr. no puede. El hijo del Pelusa salió a contradecir al entrenador de la Selección Argentina y fue directo: «Mi papá no lo vería como un partido normal, como un partido más. Para todos los argentinos y maradonianos será una cita distinta, donde se vienen a la mente todo lo de Malvinas y todos nuestros hermanos que murieron allí y luego, lo que pasó con papá en el 86.»
Diego Jr. fue claro sobre el peso histórico que tiene este choque para cualquier argentino: «Mi viejo ganó un choque histórico y desde entonces nada es normal contra Inglaterra. Nunca va a ser un partido normal y éste en concreto va a ser duro para nuestra Selección. Es verdad que Inglaterra está bien, pero hay que enfrentar y ganarles a los campeones del mundo. Va a ser duro… para los dos.»
La rivalidad entre ambas selecciones nació en un contexto que va mucho más allá del fútbol. La guerra de las Malvinas terminó en 1982 y apenas 24 meses después, en el Mundial de México 1986, Maradona convirtió dos de los goles más recordados de la historia en el mismo partido: la Mano de Dios y el Gol del Siglo. Aquella tarde en el Azteca quedó grabada en el imaginario de dos países como algo que trasciende el deporte.
Argentina e Inglaterra también se vieron las caras en el Mundial de Francia 1998 y en Corea-Japón 2002, ambas veces en instancias eliminatorias. Antes de todo eso, en 1966, Inglaterra ganó su único título mundialista en un torneo que también incluyó un polémico partido contra Argentina. Ahora, por primera vez desde hace 24 años, vuelven a cruzarse, esta vez con una final del mundo en juego en Atlanta. Scaloni pedirá que sus jugadores piensen solo en fútbol. Pero la historia pesa, y el hijo de Diego lo recuerda.
