
Tres integrantes del clan Caro fueron acusados de extorsionar desde el penal de Villa Urquiza a Marcos Nacif, uno de los procesados en la causa por el secuestro de 470 kilos de cocaína en Tucumán. Según la denuncia, le habrían exigido U$S 25.000 y una camioneta Renault Oroch a cambio de garantizar que no sufriera represalias mientras permaneciera detenido.
Los denunciados son los hermanos Walter, Emanuel y Marcos Caro. De acuerdo con fuentes judiciales, la persona señalada para recibir el dinero y el vehículo habría sido Denise Lobo, madre de los tres acusados.
La denuncia fue realizada, a través de los hijos de Nacif, por sus abogados defensores, Javier Lobo Aragón y Javier Lobo Aragón (h), y quedó bajo análisis del fiscal Mariano Fernández.
Allanamiento en Villa Urquiza
A partir de las medidas solicitadas por el fiscal, la Justicia ordenó un allanamiento en el penal de Villa Urquiza, donde se encuentran alojados los acusados.
Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes para determinar si contienen comunicaciones relacionadas con las presuntas amenazas y exigencias económicas.
La requisa también permitió constatar que los acusados estaban alojados en una celda con características consideradas privilegiadas, donde había distintos objetos que no están permitidos para los internos.
La investigación busca establecer cómo se habría desarrollado la maniobra, quiénes participaron y si los dispositivos secuestrados contienen mensajes o registros que permitan acreditar la denuncia.
La causa por los 470 kilos de cocaína
La nueva investigación se desprende de la causa iniciada por el secuestro de 470 kilos de cocaína en Tucumán, una carga cuyo valor fue estimado en unos U$S 2,3 millones.
El procedimiento se realizó semanas atrás, cuando efectivos de Gendarmería Nacional detuvieron una Toyota Hilux durante un control y encontraron la droga.
Por el caso, la Justicia Federal dictó la prisión preventiva de seis acusados, procesados por transporte de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por la participación de tres o más personas. Además, dispuso embargos por $5.000 millones sobre los bienes de los imputados.
Nacif fue señalado como el conductor de la Toyota Hilux. El juez federal José Manuel Díaz Vélez no consideró creíble su explicación de que desconocía el contenido de la carga y cuestionó que, debido a su experiencia como remisero, no hubiera advertido las características del traslado.
También fueron procesados Rodrigo “Icha” Chávez, propietario registral de la camioneta; Pablo Abraham Pérez, señalado como presunto organizador de la maniobra; Matías Díaz, Enrique Santos Catulo y Ernesto Catulo Chamás.
En paralelo, la investigación principal continúa con el análisis de los teléfonos secuestrados durante los procedimientos. Los investigadores intentan determinar quién habría provisto la cocaína, cómo ingresó al circuito de distribución y quién era el verdadero propietario de la carga.
A esa pesquisa se suma ahora la investigación por la presunta extorsión que habría ocurrido dentro del penal y que tendría como víctima a uno de los procesados por el transporte de los 470 kilos de cocaína.
Fuente: Contexto
