
En medio de la interna que atraviesa al oficialismo, la diputada Lilia Lemoine volvió a cuestionar a la vicepresidenta Victoria Villarruel y la calificó como una persona de “débil de carácter”.
El nuevo dardo de Lemoine se produjo luego de que la compañera de fórmula de Javier Milei respondiera al canciller Pablo Quirno, quien se sumó a los pedidos para que Villarruel deje el cargo como titular del Senado.
“Domaba bombillas. Hasta que le puse el sobrenombre en 2024 y dejó de hacerlo. Así de débil de carácter es”, publicó Lemoine en su cuenta de X.
Victoria Villarruel resiste la presión del Gobierno
Villarruel respondió con firmeza a los pedidos de renuncia surgidos desde el seno del propio Gobierno. Durante una breve rueda de prensa a la salida de la Catedral Metropolitana, donde asistió a una misa por el nuevo nuncio apostólico mientras ejerce la presidencia por el viaje de Javier Milei, la titular del Senado desestimó las acusaciones de “desestabilización” y ratificó su continuidad en el cargo.
La vicepresidenta fue categórica al responder a las presiones del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y del canciller, Pablo Quirno, quienes le sugirieron “dar un paso al costado” si no compartía el rumbo del Ejecutivo. “Los argentinos nos han elegido como fórmula y voy a honrar el compromiso y el deber que me legaron. Estoy orgullosa de ser la vicepresidenta de la Nación”, sentenció Villarruel, al cerrar cualquier puerta a una dimisión voluntaria.
Respecto de las críticas de Quirno, quien la acusó de tener una actitud “pseudo golpista”, la vicepresidenta devolvió el golpe. “El canciller se ha excedido. Estas palabras deberían decirse cara a cara, no para escandalizar a la población”, advirtió.
Además, Villarruel remarcó que sus acciones están guiadas por el “respeto a las instituciones y la Constitución Nacional”, alejándose de cualquier intención de quebrar el orden democrático.
La respuesta de Villarruel a las críticas sobre Milei
Uno de los puntos más álgidos del diálogo con los medios fue la aclaración sobre sus recientes declaraciones en redes sociales. Días atrás, Villarruel había expresado su “genuina preocupación por el estado” del Presidente, aludiendo a las “persecuciones imaginarias” que Milei replica en sus intervenciones.
Al ser consultada sobre si con ese término ponía en duda la salud mental del mandatario, la vicepresidenta fue escueta pero tajante: “No, yo no me refería a eso”, aunque evitó profundizar en el verdadero alcance de su frase.
El conflicto se originó cuando el Presidente retuiteó un mensaje de la diputada Lilia Lemoine que acusaba a Villarruel de conspirar con el peronismo.
“Yo soy una persona que fue votada para asegurar el correcto funcionamiento del Senado. Si hay un disenso, debo poder expresarlo”, argumentó la vicepresidenta, al defender su derecho a la libertad de expresión incluso frente a su compañero de fórmula, con quien reconoce no te
