
Juana Tinelli quedó en medio de un escándalo por las declaraciones que hizo luego de la situación que vivió con Bautista Cuiña, en un boliche porteño.
“Que siga vendiendo electrodomésticos”, había dicho ella para referirse a su ex. Esas palabras no cayeron para nada bien en la familia del joven y su mamá Julieta Olivero salió a defenderlo con fuertes críticas en contra de la modelo de 23 años.
Por eso, Juanita decidió responder a esas acusaciones en una de las últimas transmisiones en vivo que hizo en su canal de streaming. Incluso, contó lo que pasó esa noche en Costa 7070 y aseguró que sufrió violencia de género.
“Está defendiendo a su hijo y habla del departamento que tiene en Miami, en Punta del Este… ¿qué tiene que ver?“, lanzó la hija de Marcelo Tinelli luego de escuchar las palabras de su exsuegra.
“¿Que mi mamá es una irrespetuosa porque le dejó la ropa del hijo en seguridad? Pero por favor, estamos todos locos”, dijo ella también por las críticas que recibió su madre, Paula Robles, por parte de esta mujer.
Luego, se refirió a la situación que vivió en el interior del bar: “Si estamos hablando de un tema que arrancó con una llamada que hice porque me maltrataron en el boliche y este estúp… también, ¿por qué sale la madre? Tu hijo tiene 21 años, puede hablar».
Además, se defendió de las críticas por su frase sobre el trabajo de Bautista. “¿Cómo voy a decir de forma despectiva ‘que siga vendiendo electrodomésticos’? ¿Saben lo bien que le va? Tiene un departamento en Miami y uno en Punta del Este. ¿Por qué sería denigrante?”, manifestó sin filtros.
En medio de su descargo que hizo en la transmisión en vivo, Juana recibió un mensaje de un usuario que le preguntaba si no creía que perjudicaba a Marcelo Tinelli con esta exposición.
“¿Cómo lo voy a perjudicar si soy yo la que sufrió violencia de género?“, expresó con firmeza la joven por el episodio que, según se conoció, ocurrió durante una discusión en el boliche ubicado en Costanera Norte.
La reflexión de Juana Tinelli sobre la salud mental
La influencer publicó una foto junto a su madre en su cuenta de Instagram y acompañó la imagen con un extenso texto en el que cuestionó las especulaciones y comentarios que suelen circular sobre su vida privada.
“La salud mental no es material de entretenimiento, ni de chimento, ni de diagnóstico público. No se puede hablar de la salud emocional de una persona con tanta liviandad, con tanta impunidad y con tanta crueldad, como si detrás no hubiera una vida real”, escribió.
“Opinar no habilita a inventar. Tener un micrófono, una cuenta o una cámara no convierte a nadie en profesional de la salud mental. Y diagnosticar, insinuar o instalar versiones sobre el estado emocional de alguien sin conocimiento, sin autoridad y sin responsabilidad es violencia”, expresó.
Además, dejó en claro que no está dispuesta a discutir cuestiones personales en medio de agresiones o especulaciones. “No voy a discutir mi vida ni la de mi mamá en el terreno de la agresión. Pero sí voy a marcar este límite con absoluta claridad: basta de usar la salud mental como arma para humillar, ensuciar o destruir a una persona públicamente”, sostuvo.
Sobre el final de su reflexión, hizo un llamado al respeto y a la empatía. “Hay temas que exigen respeto, cuidado y humanidad. Quien no puede hablar desde ahí, debería guardar silencio. Más humanidad y amor, por favor. Te amo mamá”, concluyó.
