
La conductora de Pasión de sábado y panelista de Intrusos (América TV), Marcela Baños, atraviesa una etapa de fuerte transformación personal tras ponerle punto final a su relación con Pablo Visiconde, separación que se hizo pública en julio de 2025 después de 20 años en pareja.
En diálogo con la revista Pronto, la reconocida figura televisiva se sinceró sobre el trasfondo de la ruptura y dejó en claro qué la llevó a tomar una determinación que llamó la atención: implementar el denominado “contacto cero”.
Según detalló la conductora, la decisión no fue impulsiva, sino el resultado de un desgaste que se venía arrastrando desde hacía tiempo. De acuerdo a su propio relato, la relación había entrado en una dinámica repetitiva, “en un loop del que no podían salir”, lo que terminó por empujarlos a dar un paso al costado en busca de una salida más sana para ambos.
Frente a este nuevo panorama, Marcela Baños optó por una postura firme: cortar todo tipo de vínculo con su expareja. Lejos de tratarse de una reacción extrema, explicó que esta medida responde a la necesidad de transitar el duelo sin interferencias ni retrocesos emocionales que compliquen el proceso.
En ese sentido, la locutora fue contundente al explicar el motivo de su elección. “Evitar caer en lo mismo”, aseguró, dejando en claro que hoy su prioridad absoluta pasa por resguardar su estabilidad emocional y avanzar en una etapa de reconstrucción personal.
Mientras reorganiza su vida, Baños también tomó decisiones concretas en lo cotidiano. Se instaló en un departamento en el barrio de Palermo junto a sus perros y, tal como ella misma reconoció, no siente presión alguna por volver a apostar al amor en el corto plazo.
Así, enfocada en sí misma y en su bienestar, la conductora transita este presente con cautela, apostando a sanar y a redefinir su camino lejos de viejos patrones.
