
La muerte de FerGym, confirmada este jueves, generó conmoción en Tucumán y entre quienes lo habían convertido en un personaje de culto en las redes sociales. Tenía 64 años.
Casado, con dos hijos y una larga trayectoria como vendedor de autos en distintas concesionarias, Fernando había alcanzado notoriedad en los últimos meses con un mensaje que mezclaba entrenamiento, espiritualidad, astrología y una promesa ambiciosa: vencer el envejecimiento.
«Tengo 64 años… Quiero que sepas que hoy Acuario está regido por Plutón y Plutón es todopoderoso», decía durante una entrevista donde se presentaba como alguien destinado a impulsar un «Plan Rejuvenecer».

Del cigarrillo al «Plan Rejuvenecer»
El propio FerGym reconocía que durante gran parte de su vida estuvo lejos de ser un modelo de hábitos saludables.
Contaba que comenzó a fumar a los 12 años y que durante décadas también consumió alcohol. Según su relato, abandonó ambos hábitos de manera repentina por convicción religiosa.
«¿Vos querés rejuvenecer? Entonces tenés que dejar de fumar y de tomar», aseguraba, atribuyendo ese cambio a un mandato divino y definiéndose como «el profeta» de un proceso de transformación física y espiritual.
El sueño que quedó inconcluso
Su objetivo era seguir compitiendo hasta los 80 años.
«Yo quiero competir hasta los 80… Plutón me está dando el toque de fuerza que necesito», afirmaba, convencido de que atravesaba una etapa especial de fortaleza física y mental.
Sin embargo, la noticia de su fallecimiento apenas meses después de instalarse como referente del supuesto «rejuvenecimiento» deja en evidencia el fuerte contraste entre el relato que construyó y la realidad.
Presentarse como alguien capaz de desafiar el paso del tiempo o de convertirse en una prueba viviente de una fórmula para rejuvenecer implicaba una promesa extraordinaria que nunca estuvo respaldada por evidencia científica. Su muerte a los 64 años recuerda, de manera contundente, que el ejercicio, abandonar el tabaco y mejorar los hábitos pueden reducir riesgos y mejorar la calidad de vida, pero no eliminan la vulnerabilidad humana ni permiten vencer el envejecimiento.
FerGym se convirtió en un personaje muy popular por su carisma y su forma de comunicar. Pero el desenlace también funciona como un recordatorio de que las afirmaciones sobre métodos o filosofías para «rejuvenecer» deben analizarse con espíritu crítico y distinguirse de lo que realmente está demostrado por la medicina y la ciencia.
