
La reciente inauguración encabezada por el presidente Javier Milei en Neuquén de un monumental auditorio de la Iglesia Bautista «Jesús es Rey» quedó envuelta en fuertes sospechas sobre el origen de los recursos utilizados para su construcción, según se desprende del último informe de la periodista Felicitas Bonavitta para C5N.
La controversia enfrenta los argumentos de la congregación —que defiende el financiamiento 100% privado— con duros reclamos de la oposición provincial por la falta de transparencia y los pedidos de informes sin responder sobre aportes estatales.
El templo, liderado por el pastor Hugo Márquez, cuenta con capacidad para 4.000 personas y forma parte de un complejo que incluye un colegio privado para 1.700 alumnos y un centro médico con 30 especialidades. Durante su discurso, el jefe de Estado puso la obra como ejemplo de «organización comunitaria sin la intervención del Estado».
✈️Para inaugurar el templo “Jesús es Rey” en Neuquén el presidente utilizó dos aviones. ¿Cuánta gente viajó? https://t.co/Zmam0bYPV8
— Felicitas Bonavitta (@FelicitasBV) November 3, 2026
La sombra política: la candidatura de Nadia Márquez y el obstáculo legal
Más allá de la ceremonia religiosa, la presencia presidencial tuvo una marcada lectura política en el ámbito patagónico. La senadora nacional por La Libertad Avanza (LLA), Nadia Márquez, es hija del pastor que encabeza la iglesia y perfila sus aspiraciones a la gobernación de Neuquén en 2027 para competir contra el actual mandatario Rolando Figueroa.
Sin embargo, sus intenciones tropiezan con una traba legal: en la provincia rige la Ley de Ficha Limpia, norma que la inhabilitaría por haberse acogido en el pasado a una probation tras una causa judicial iniciada por presunta estafa con la emisión de títulos educativos sin validez oficial.

¿De dónde salieron los fondos? La defensa de la iglesia
El origen del dinero para levantar la megaestructura generó posiciones cruzadas en la provincia. El pastor y administrador del complejo, David Schlereth, aseguró en diálogo con C5N que la construcción fue sostenida íntegramente por los propios fieles a lo largo de 15 años.
«Los recursos surgieron exclusivamente de las personas que somos parte de la iglesia. Cuando arrancamos la obra, la iglesia recibió unas propiedades en donación de vecinos de Neuquén y las vendimos para encarar los trabajos. Se hizo sin ningún tipo de aporte ni del Estado ni del extranjero», indicó.
Al ser consultado sobre el costo total final del emprendimiento, Schlereth prefirió no dar cifras concretas: «No tenemos el número todavía. Una obra que llevó 15 años no es tan sencillo sacar el costo, pero nosotros somos una institución privada y no tenemos por qué darle explicaciones a nadie»./MinutoUno
