
Luego de terminar de lavarse los dientes, es muy común enjuagarse los restos de dentífrico con agua. Aunque puede parecer un hábito completamente inofensivo, los odontólogos coinciden en que puede reducir los beneficios del cepillado y afectar el cuidado de la salud bucal.
Por qué no hay que enjuagarse con agua después de lavarse los dientes
Según explicó la doctora Janira Sánchez, al enjuagarse con agua se elimina el flúor y otros compuestos beneficiosos de la pasta de dientes. “Si te enjuagas con agua estarás eliminando todos los principios activos que no deberían irse por el desagüe“, advirtió la especialista.
En esa misma línea, desde la Oral Health Foundation, una organización británica especializada en salud bucal, señalaron las desventajas de enjuagarse con agua inmediatamente después del cepillado. “Nunca hay que enjuagarse con agua justo después del cepillado: elimina el flúor que los dientes necesitan para protegerse”, dijo.
Cuáles son las desventajas de enjuagarse después del cepillado
Entre los principales motivos por los que no recomiendan enjuagarse con agua destacan:
.Elimina parte del flúor: este componente ayuda a proteger el esmalte dental.
.Reduce el efecto de la pasta dental: al retirarla enseguida, actúa durante menos tiempo.
.Disminuye la protección contra las caries: el flúor necesita permanecer en la boca para cumplir mejor su función.
.Conviene escupir el exceso: los especialistas recomiendan sacar los restos de pasta, pero sin enjuagar con agua.
Por el contrario, para aprovechar al máximo los beneficios del cepillado, conviene lavarse los dientes con un dentífrico con flúor durante 2 minutos. Una vez finalizado el proceso, recomiendan escupir el exceso de pasta dental sin enjuagarse la boca, para que los compuestos se mantengan en contacto con los dientes durante más tiempo.
Si de todas maneras se busca una sensación de limpieza tras el cepillado, los expertos aconsejan optar por un enjuague bucal con flúor. De esta forma, se refuerza la protección brindada por la pasta dental.
Un hábito muy común y que puede parecer inofensivo, como enjuagarse la boca con agua tras lavarse los dientes, en realidad puede reducir los beneficios del cepillado. Para asegurar una limpieza más efectiva, hay que escupir el exceso de pasta dental y dejar que sus compuestos permanezcan en contacto con los dientes durante más tiempo.
