
El legislador porteño Leandro Santoro alertó sobre una “fuga de capital político” en el oficialismo, producto de errores de gestión y escándalos recientes, y sostuvo que la desconfianza creciente ya impacta en la estabilidad del Gobierno y en sus propias bases de apoyo.
Durante una entrevista en Splendid AM 990, el dirigente analizó el escenario político y económico actual, al que definió como atravesado por la incertidumbre y la fragilidad institucional. “Perdió confianza y crédito político en gente que lo bancaba, incluso en periodistas que creían honestamente que este Gobierno era una esperanza”, afirmó, al tiempo que remarcó que ese deterioro “opera en la realidad actual más allá de lo que diga la Justicia en el futuro”.
En ese sentido, Santoro diferenció los tiempos judiciales de los políticos y subrayó que “lo que hace que la gente tenga la sensación de que las acciones de un dirigente suben o bajan no son las elecciones ni las causas judiciales, sino las expectativas”. Y agregó: “La desconfianza es el factor más importante para explicar la fuga de capital político”.
Al referirse a la polémica por la eliminación de las PASO, el legislador planteó reparos tanto políticos como conceptuales. Por un lado, puso en duda la viabilidad de la iniciativa: “Por lo que vengo hablando con sectores clave, esto es más testimonial que una articulación política real. No habría número para modificarlo”. Por otro, propuso revisar su obligatoriedad: “El Estado no tiene por qué obligar a los ciudadanos a participar en la interna de un partido. Sería razonable discutir que sean abiertas y simultáneas, pero no obligatorias”.
No obstante, advirtió que cualquier cambio en el sistema electoral debe surgir de amplios consensos. “Las reglas de juego de la democracia no se pueden modificar sin acuerdo. Si no tenés a todos los actores más o menos alineados, la modificación puede traer más problemas que beneficios”, sostuvo.
En la misma línea, cuestionó el tratamiento de otros proyectos como Ficha Limpia o el financiamiento de la política, al considerar que forman parte de una estrategia coyuntural. “No es que el Gobierno tira estos temas para cambiar la agenda y ver si ‘pica’. Son cuestiones que requieren un debate serio en el Parlamento, porque definen cómo se compite y se eligen representantes”, afirmó.
Sobre la interna en la Ciudad de Buenos Aires, Santoro describió un escenario abierto y condicionado por la dinámica nacional. Señaló que la fragmentación de la derecha y los movimientos dentro del oficialismo pueden alterar el mapa electoral. “No es lo mismo enfrentar un esquema de tercios que uno donde la derecha se reordena”, explicó, y agregó que aún es prematuro definir alianzas.
En cuanto a la situación económica, el legislador fue especialmente crítico del rumbo adoptado por el Gobierno, al que comparó con experiencias del pasado. “Se construyó una burbuja con dólar barato, apertura comercial y salarios retrasados. Eso genera una economía en dos velocidades”, indicó. Y profundizó: “Hay un sector que puede consumir y otro que pierde el empleo o necesita tener dos o tres trabajos para sobrevivir”.
Santoro vinculó este esquema con políticas de la década del setenta y advirtió sobre sus consecuencias sociales. “Esto provoca aumento de la desocupación, del multiempleo y una fuerte angustia social”, sostuvo. Además, describió un círculo vicioso: “La caída del poder adquisitivo genera recesión, baja la recaudación y el Gobierno responde con más ajuste. Es el perro que se muerde la cola”.
A su vez, cuestionó la sostenibilidad del modelo: “No veo cómo pueden recuperar esta situación con este esquema, que está financiado con endeudamiento externo o asistencia financiera para sostener el tipo de cambio”.
Finalmente, el dirigente planteó la necesidad de repensar los equilibrios macroeconómicos y políticos. “Tiene que haber equilibrio en los dólares, en los pesos y, sobre todo, en lo social. Si no alineás esas tres variables, el sistema no funciona”, concluyó.
