
El presidente Javier Milei cree estar destinado a ganar el Premio Nobel de Economía. Sin embargo el cada vez más maltrecho relato triunfalista sobre la marcha de su plan económico choca día a día con las cada vez más evidentes gravosas consecuencias que está provocando tanto a nivel social como en la actividad.
Las advertencias sobre los límites del relato libertario y del modelo recorren todo el amplio espectro del abanico del a biblioteca económica y tanto desde la ortodoxia como desde la más jugada de las heterodoxias desarman las afirmaciones de Milei y de su ministro de Economía, Luis Caputo.

Sin embargo quien salió ahora a bajar a Milei de su insólito sueño de verse distinguido en Oslo fue uno de los economistas que él más escuchaba en algún momento.
Roberto Cachanosky salió al cruce de Milei y criticó uno de sus razonamientos sobre la oferta y la demanda en el mercado de trabajo y lo liquidó al asegurar que cometió “un error de introducción a la economía”.
“Si la oferta de trabajo es constante y aumenta la demanda de trabajo porque se crean más puestos de trabajo, entonces el salario real sube”, advirtió Cachanoskyen su cuenta de la red social “X”.
Y sintetizó: “Oferta constante, demanda aumentando, el precio sube”.
“Elemental Watson” cerró, lapidario, Cachanosky .
Así respondió el economista a un tramo del discurso que pronunció Milei en el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). En ese marco el mandatorio libertario había sostenido: “Se lo pongo con un caso ridículo: ¿Qué pasa si la cantidad de gente en la economía está constante? La tasa de natalidad igualada a la tasa de mortalidad. ¿Voy a crear puestos de trabajo? Si la cantidad de gente no cambia”.
Y luego había completado: “¿De qué están hablando? O sea gobernar es generar bienestar, bajar la inflación, hacer que crezca la economía, que mejoren los salarios reales y que haya menos pobres y menos indigentes”.
Quien también cuestionó a Milei fue el economista libertario y ex socio de Milei en la redacción de varios de sus libros, Diego Giacomini. «Si la oferta de trabajo (“gente”) está constante y la demanda de trabajo (“puestos de trabajo”) crece; entonces sube el precio real en el mercado de trabajo; o sea, sube el poder adquisitivo del salario», lo corrigió el consultor.
Y lo liquidó: «El AF (por el expresidente Alberto Fernández) del Liberalismo, Javier Milei».
