
Una foto de la hija de Tamara Báez y L-Gante generó un gran revuelo en las redes sociales. Se trata de una imagen donde se la ve a la pequeña jugando con su perra Bandida, a pocos metros de la piscina que tiene la influencer en su casa del barrio privado donde se mudó cuando se separó del músico.
Varios usuarios se preguntaron por qué la pileta no tenía la protección adecuada y correspondiente para el cuidado de la nena y la mascota, ya que puede ocurrir una tragedia en caso de que alguna de las dos se caiga. El debate se trasladó a Twitter y muchos de los seguidores del cantante de cumbia 420 pidieron que tomara cartas en el asunto para que después no se lamente.
En las postales recientes del lugar donde se refrescan durante el verano, se comprobó que Tamara todavía sigue sin instalar el cerco perimetral, lo que generó aún más indignación. Pese a los reiterados llamados de atención, por el momento ni Elián Valenzuela ni la influencer hicieron comentarios al respecto.

