
A más de tres décadas de su primera carrera, Cole Trickle volverá a encender los motores. Tom Cruise retomará el personaje que interpretó en Días de trueno, la película de 1990 ambientada en el competitivo universo de Nascar, y esta vez tendrá como compañera de ruta a Anne Hathaway. Paramount Pictures confirmó que la secuela llegará a los cines el 2 de junio de 2028 y reveló uno de los datos que más curiosidad despertó: la actriz interpretará a la propietaria y, a la vez, ingeniera de una escudería.
La incorporación marcará el primer trabajo conjunto de dos de las mayores estrellas de Hollywood. Cruise y Hathaway habían coincidido en distintos eventos de la industria, pero nunca habían compartido una película. El anuncio estuvo acompañado por una imagen promocional tomada en el Daytona International Speedway, en la que los intérpretes posan junto a un automóvil verde y amarillo con el número 46, una referencia directa al vehículo que conducía Cole Trickle en la historia original.
Aunque todavía no se dieron a conocer detalles precisos sobre el argumento, la descripción del personaje de Hathaway permite anticipar que no ocupará un lugar periférico. Su rol estará vinculado tanto con la conducción de un equipo como con la ingeniería de los autos, dos territorios históricamente dominados por hombres dentro del automovilismo. La gran incógnita será qué relación establecerá con el experimentado Trickle y si el protagonista regresará a las pistas como piloto, mentor o figura central de una nueva generación.
La dirección estará a cargo de Jonathan Levine, responsable de películas como 50/50, Mi novio es un zombi y Ni en tus sueños. El guion fue escrito por Will Staples, mientras que Cruise también participará como productor junto con Jerry Bruckheimer y Tommy Harper. Para Bruckheimer, el proyecto representa el regreso a una historia que impulsó hace 38 años junto con el fallecido productor Don Simpson y el director Tony Scott.

Días de trueno, un esperado regreso
Estrenada en junio de 1990, la primera película seguía el ascenso de Cole Trickle, un joven piloto talentoso, impulsivo y todavía inexperto, que buscaba abrirse camino en Nascar. Bajo la guía del jefe de equipo Harry Hogge, interpretado por Robert Duvall, el protagonista debía aprender a controlar tanto el automóvil como su propio temperamento. Nicole Kidman encarnaba a la doctora Claire Lewicki, mientras que el elenco se completaba con Randy Quaid, Michael Rooker, Cary Elwes y un joven John C. Reilly.
El rodaje también tuvo una importancia decisiva en la vida privada de Cruise: allí conoció a Kidman, con quien inició una relación y se casó a fines de ese mismo año. Dirigida por Tony Scott y con música de Hans Zimmer, la producción fue presentada en aquel momento como una suerte de Top Gun sobre ruedas. La recepción crítica resultó dispar, pero la película recaudó cerca de 158 millones de dólares en todo el mundo y, con el paso de los años, se convirtió en un título de culto entre los seguidores de Nascar.

El regreso no parece casual. Cruise y Bruckheimer ya demostraron con Top Gun: Maverick que una película emblemática de otra época puede encontrar una continuación capaz de sostener la nostalgia y, al mismo tiempo, conquistar a espectadores más jóvenes. La producción protagonizada por Cruise en 2022 superó los 1500 millones de dólares de recaudación mundial y recibió seis nominaciones al Oscar. Ese éxito fortaleció la posición del actor como defensor de los grandes espectáculos cinematográficos realizados para ser vistos en salas.
La secuela de Días de trueno intentará aprovechar ese mismo impulso, aunque su desafío será diferente. A diferencia de Maverick, Cole Trickle no alcanzó el mismo estatus de ícono universal. Sin embargo, el contexto actual parece jugar a su favor: el automovilismo atraviesa un período de enorme expansión audiovisual, impulsado por las transmisiones globales, las series documentales y el éxito del cine vinculado con la Fórmula 1. El propio Bruckheimer produjo F1, protagonizada por Brad Pitt, que volvió a poner las grandes competencias y la tecnología de los autos en el centro del espectáculo.
Para Cruise, además, la película se suma a una agenda que continúa desafiando cualquier idea de retiro. Antes de regresar a Nascar estrenará Digger, la comedia de Alejandro González Iñárritu en la que interpreta a un poderoso empresario petrolero que intenta salvar al mundo de una catástrofe provocada por su propia compañía. El actor aparece allí prácticamente irreconocible, con otro aspecto físico y un registro alejado del héroe de acción habitual.
Hathaway, por su parte, llegará al proyecto en uno de los momentos más activos de su carrera. Su presencia aporta algo más que un nombre convocante: la decisión de convertirla en dueña e ingeniera de una escudería abre la posibilidad de reformular el universo esencialmente masculino de la película original.
Fuente: La Nación
