
Donald Trump reclamó que los principales países árabes firmen “de manera obligatoria” los Acuerdos de Abraham, el pacto de normalización diplomática con Israel que ya integran Emiratos Árabes Unidos y Baréin.
En un extenso posteo, el presidente de Estados Unidos aseguró que “las negociaciones con la República Islámica de Irán van viento en popa” y planteó que solo habrá “un gran acuerdo para todos o ningún acuerdo”.
“Volveremos al frente de batalla, con más fuerza que nunca, ¡y nadie quiere eso!”, advirtió.
Trump detalló que el sábado mantuvo conversaciones con el príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman, el presidente de Emiratos Árabes Unidos Mohammed bin Zayed Al Nahyan, el emir de Qatar Tamim bin Hamad Al Thani, el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, el mandatario egipcio Abdel Fattah El-Sisi, el rey Abdullah II de Jordania y el mariscal de campo paquistaní Syed Asim Munir Ahmed Shah, entre otros líderes de la región.
Según afirmó, durante esos contactos sostuvo que, “después de todo el trabajo realizado por Estados Unidos para intentar resolver este complejo rompecabezas”, los países involucrados “deberían suscribir simultáneamente los Acuerdos de Abraham”.
“Debería comenzar con la firma inmediata de Arabia Saudita y Catar, y todos los demás deberían seguir su ejemplo. Si no lo hacen, no deberían formar parte de este acuerdo, ya que demuestra mala intención”, escribió en Truth Social.
El republicano insistió en que la adhesión de esos países convertiría cualquier entendimiento con Irán en “un acontecimiento mucho más histórico” y aseguró que los acuerdos de normalización ya demostraron ser “un auge financiero, económico y social” para los países que los integran.
Firmados en 2020 durante el primer mandato de Trump en la Casa Blanca, los Acuerdos de Abraham establecieron relaciones diplomáticas entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán.
Sin embargo, varios países de mayoría musulmana evitaron hasta ahora sumarse al proceso, entre ellos Arabia Saudita, además de Siria y Líbano, vecinos de Israel. Aunque los acuerdos fueron valorados en ámbitos diplomáticos como un avance hacia una mayor estabilidad regional, continúan siendo impopulares en distintos sectores de la opinión pública árabe porque no abordan el conflicto palestino-israelí.
En su mensaje, Trump también sostuvo que algunos líderes regionales considerarían “un honor” que Irán termine incorporándose a los Acuerdos de Abraham si alcanza un entendimiento con Washington.
“Oriente Medio estaría unido, poderoso y económicamente fuerte. Como tal vez ninguna otra región en el mundo”, afirmó.
Las declaraciones del presidente estadounidense se dieron mientras Washington y Teherán continúan negociando un posible acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global.
De acuerdo con funcionarios regionales y estadounidenses citados por agencias internacionales, el borrador en discusión contempla un alto el fuego más amplio en la región, la reapertura gradual del estrecho y un eventual alivio de sanciones económicas sobre Irán.
También incluiría conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Según trascendió, Teherán aceptaría desprenderse de parte de sus reservas de uranio altamente enriquecido, aunque todavía persisten diferencias sobre el nivel de enriquecimiento que podría conservar y sobre el futuro de su programa de misiles.
Trump volvió a advertir que, si no prosperan las negociaciones, los combates podrían reanudarse. “Será un gran acuerdo para todos o ningún acuerdo”, reiteró.
El mandatario estadounidense pidió además a sus representantes que “inicien y completen con éxito” el proceso para incorporar a más países árabes a los Acuerdos de Abraham y sostuvo que el eventual pacto sería “el acuerdo más importante” firmado en la historia de Medio Oriente.
