
Lo que comenzó como una celebración por el triunfo de la Selección Argentina derivó en una grave denuncia por presunta violencia institucional y de género en Tafí Viejo. Silvana Brito, vecina y emprendedora de esa ciudad, denunció haber sido golpeada y sometida a malos tratos junto a su hija por efectivos de la Policía de Tucumán, tanto durante un procedimiento en la vía pública como en el interior de la comisaría seccional. Tras el episodio, ambas fueron asistidas en un centro de salud y la mujer aseguró haber iniciado las actuaciones judiciales correspondientes.
Según el relato de Brito, el incidente ocurrió en las inmediaciones de la plaza principal de Tafí Viejo, donde se encontraba junto a sus hijos y otros familiares participando pacíficamente de los festejos. En esas circunstancias, efectivos policiales se presentaron para ordenar el despeje del lugar.
La denunciante sostuvo que la familia pidió unos minutos para retirar sus pertenencias, pero aseguró que la situación se tornó violenta cuando los uniformados comenzaron a empujar a sus hijos. «Vi cómo empujaban a mis hijos y reaccioné como lo haría cualquier madre: intenté protegerlos», expresó.
De acuerdo con su versión, tras ese altercado ella y su hija fueron reducidas, esposadas y trasladadas a la dependencia policial.
Brito afirmó que las agresiones más graves ocurrieron una vez que ingresaron a la comisaría, donde aseguró que ambas permanecían esposadas y sin posibilidad de defenderse. En un descargo difundido a través de sus redes sociales, denunció que recibió golpes y que incluso los efectivos utilizaron gas pimienta cuando intentó proteger a su hija para evitar que continuaran agrediéndola.
La mujer también relató que, mientras pedía que dejaran en libertad a la menor y reclamaba el cese de las agresiones, algunos policías comenzaron a filmarla con teléfonos celulares particulares y, según denunció, se burlaban de su estado. Indicó además que escuchó comentarios en los que intentaban atribuir su comportamiento a una supuesta intoxicación alcohólica o a problemas relacionados con medicación.
Frente a esas versiones, Brito negó haber estado bajo los efectos del alcohol y sostuvo que su reacción obedecía exclusivamente a la desesperación de observar cómo golpeaban a su hija.
Una vez recuperada la libertad, ambas se dirigieron a un centro asistencial para la constatación médica de las lesiones. Según informó la denunciante, los profesionales determinaron que presentaba una fractura de muñeca, además de múltiples hematomas, escoriaciones y traumatismos en distintas partes del cuerpo.
La denuncia provocó una amplia repercusión en Tafí Viejo y generó numerosos mensajes de apoyo y reclamos en redes sociales. Entre los pedidos más reiterados figuran solicitudes dirigidas al gobernador Osvaldo Jaldo y al Ministerio de Seguridad de Tucumán para que se aparte preventivamente de sus funciones a los policías señalados y se disponga una intervención en la comisaría donde habrían ocurrido los hechos.
Asimismo, allegados a Brito advirtieron sobre una práctica que, según sostienen, suele repetirse en procedimientos cuestionados por violencia policial: el presunto retiro o secuestro de teléfonos celulares a testigos para impedir que registren imágenes o identifiquen a los efectivos involucrados.
Con el objetivo de reunir elementos para la investigación judicial, la denunciante solicitó la colaboración de la comunidad y difundió el número telefónico **381-3511898**, a fin de que cualquier persona que haya registrado en video el procedimiento realizado en la plaza o en las inmediaciones de la comisaría pueda aportar ese material como prueba en la causa.
Hasta el momento, las autoridades judiciales y policiales no informaron públicamente sobre eventuales medidas adoptadas en relación con la denuncia ni sobre la situación procesal de los efectivos señalados.
