
Querer comprar un pasaje en tren de larga distancia puede ser una experiencia frustrante hoy en la Argentina. Las quejas se repiten, la polémica va en aumento y promete estallar definitivamente a mediados de mes, cuando se pongan a la venta los boletos a Mar del Plata para la temporada de verano 2023.
“Es como comprar las figuritas del Mundial. Y conseguir un pasaje a Mardel es como tener la de Messi. Sé que hay gente que viaja. Yo nunca pude”, compara un usuario. Desde Trenes Argentinos, compañía que gestiona y opera el sistema ferroviario en la Argentina, aceptan la analogía futbolera y atribuyen el desborde a un combo compuesto por el bajo precio de los pasajes, desinversión y la guerra en Ucrania. Sin embargo, hay una nube espesa entre las explicaciones oficiales y las sospechas.
Polémica con los trenes de larga distancia: “Hay formaciones que viajan semi vacías”
El debate se recalentó esta semana a partir de la denuncia penal realizada por Juan Aicega, exdiputado del PRO, en el Juzgado Federal N°1 de Mar del Plata. “Existen sospechas de irregularidades en las ventas de pasajes desde hace mucho. Nadie puede conseguir a través de la página ni de la boletería. A las dos horas están completamente agotados. Sin embargo, vemos formaciones que viajan semi vacías”, señala el dirigente en charla con TN.
“Viajo una vez por mes. El año pasado era mucho más fácil, había más disponibilidad. Este año es muy complicado. Apenas anuncian la venta, entro y nunca hay pasajes. En la primera hora, eh. Es raro, pero es así”, aporta una usuaria luego de haber invertido tiempo en vano frente a la web de compra.
Todos los meses, Trenes Argentinos habilita la venta online o por ventanilla para fechas cercanas. La oferta de destinos es muy variada: Buenos Aires, Mar del Plata, Pinamar, Pehuajó, Bragado, Nueve de Julio, Junín, Córdoba, Tucumán, Villa María y Cañada de Gómez, entre tantos.
Son servicios muy económicos en comparación con otras vías de transporte. En el caso de Mar del Plata, un boleto en primera cuesta $900, mientras que un pasaje en micro se vende arriba de $5000 y uno en avión supera los $20.000.
Amén de que una familia entera pueda viajar en tren con un costo más bajo que un boleto individual en ómnibus, la fiebre se aceleró a fines de año pasado, cuando comenzaron a viralizarse -fundamentalmente desde los canales oficiales y a través de influencers de viajes- imágenes que exhibían las comodidades de los coches de larga distancia en los viajes desde y hacia la Costa Atlántica.
Tan vieja como efectiva, la combinación entre bueno, bonito y barato multiplicó la demanda y, con ella, la frustración de quienes se quedan en el intento. “En este momento no contamos con pasajes disponibles para la fecha seleccionada. Te recomendamos volver a consultar la disponibilidad más adelante, porque habitualmente se liberan pasajes cerca de la fecha de viaje”, es el aviso que recibe la mayoría.
Una pasajera que viaja repetidamente durante el año menciona que ya tiene tips para la compra. “Si viajo un viernes, el jueves a primera hora entro a la página de venta de pasajes y me fijo. Si veo que no hay disponibilidad, lo que hago es actualizar la página. Lo hago constantemente durante una hora. Y siempre algo aparece”, cuenta.
En simultáneo, las repetidas fotos que muestran asientos vacíos nutrieron las sospechas: ¿Qué pasa con la venta de pasajes en trenes de larga distancia? ¿Por qué es tan difícil conseguirlos?
