
En su exhortación apostólica “Laudate Deum”, el Papa Francisco advirtió que el mundo va hacia un “un punto de quiebre” como consecuencia del cambio climático y pidió adoptar una transición energética “vinculante” en la próxima cumbre climática de las Naciones Unidas, COP28, en Dubai.
El documento, publicado este miércoles en Roma, alertó sobre la “inacción política y los intereses económicos ante la crisis climática global, mientras el mundo que nos acoge se va desmoronando y quizás acercándose a un punto de quiebre”.
Francisco cuestionó en su escrito a los negacionistas del calentamiento del planeta: “Por más que se pretendan negar, esconder, disimular o relativizar, los signos del cambio climático están ahí, cada vez más patentes. Nadie puede ignorar que en los últimos años hemos sido testigos de fenómenos extremos, períodos frecuentes de calor inusual, sequía y otros quejidos de la Tierra, que son solo algunas expresiones palpables de una enfermedad silenciosa que nos afecta a todos”, escribió
Se trata de una continuación de su llamada encíclica verde “Laudato Si” publicada hace 8 años.
Francisco pide mitigar las actividades causantes del cambio climático
En el escrito, Jorge Bergoglio consideró que “la transición que se necesita hacia energías limpias como la eólica y la solar, abandonando los combustibles fósiles, no tiene la velocidad necesaria”.
Además, advirtió sobre el riesgo de concentrarse en la adaptación a los efectos ya consumados del cambio climático.” Corremos el riesgo de quedarnos encerrados en la lógica de emparchar, colocar remiendos, atar con alambre, mientras por lo bajo avanza un proceso de deterioro que continuamos alimentando”, enfatizó.

”Suponer que cualquier problema futuro podrá ser resuelto con nuevas intervenciones técnicas es un pragmatismo homicida, como patear hacia adelante una bola de nieve”, argumentó.
En una fuerte crítica a la inacción política, Francisco subrayó que “las negociaciones internacionales no pueden avanzar significativamente por las posiciones de los países que privilegian sus intereses nacionales sobre el bien común global. Terminemos de una vez con las burlas irresponsables que presentan este tema como algo solo ambiental, verde, romántico, frecuentemente ridiculizado por los intereses económicos”, apuntó.
La fecha elegida para la difusión del documento tiene un valor simbólico, al producirse en la festividad de Francisco de Asís, el santo que según la tradición hablaba a los animales, y al que se encomienda al inicio del texto.
En 2015, la encíclica “Laudato Si”, un manifiesto de 200 páginas por la protección del medio ambiente, desató un debate a nivel mundial y suscitó comentarios en revistas científicas, algo inédito tratándose de un texto religioso. Meses más tarde se logró un avance mayor con el histórico Acuerdo de París, en el que la comunidad internacional estableció el objetivo de limitar idealmente el calentamiento a 1,5 ºC respecto a la era preindustrial.
