
En el último amistoso previo al Mundial Qatar 2022, Lionel Scaloni encaró la conferencia de prensa posterior al 5 a 0 ante Emiratos Árabes con una frase que sorprendió: “Tenemos algunos problemitas, tenemos días para decidir la lista. Si te soy sincero, hoy no te puedo decir 100%, pero tenemos tiempo. Por suerte, o ‘mala’ suerte, podemos cambiar. Está la posibilidad”. Fue el 16 de noviembre, a cuatro días del inicio del Mundial que le daría a la Argentina su tercera estrella.
Aunque Scaloni no quiso decirlo entonces, el cuerpo técnico había percibido que Joaquín Correa -pese a que había convertido un gol al equipo entonces dirigido por Rodolfo Arruabarrena, hoy a un paso de volver a Boca- no estaba en plenitud física. Y contrarreloj, ya al día siguiente, Scaloni tomó la decisión que suele ser más difícil para los entrenadores: anunciarle a un jugador que quedará afuera de la lista final, en este caso de un Mundial. No sólo Joaquín Correa fue marginado de la lista de 26, también Nicolás González -que no había jugado ante los emiratíes-, y en su lugar ingresaron Ángel Correa y Thiago Almada.
Más allá del plácido 2 a 0 ante los hondureños de este sábado, la sensación es que, cuatro años después, el escenario se repite y Scaloni puede tomar una decisión similar. “Tenemos muchos jugadores que no están al 100 por ciento y a lo mejor esa decisión no pasa solo por un central. Por eso tenemos un partido más y vamos a sacar conclusiones en el próximo”, dijo Scaloni en Estados Unidos, una frase que parece calcada a la de cuatro años antes.
Los próximos entrenamientos y el amistoso de este martes contra Islandia, el último previo al Mundial -que, de hecho, está tan cercano que comenzará este jueves-, serán entonces la evaluación final para varios de esos jugadores que “no están al 100 por ciento”. Los focos están puestos especialmente en Nahuel Molina, Gonzalo Montiel y Leandro Paredes. El lateral de River y el mediocampista de Boca están pagando el exigente cierre del semestre, con doble competencia (aunque Boca quedó prontamente eliminado del Apertura) entre el torneo local y de la Conmebol hasta pocas horas antes del viaje de la Selección a Estados Unidos.
En los tres años y medios que pasaron desde Qatar 2022, Scaloni repitió varias veces que le dolió dejar afuera a Joaquín Correa y Nicolás González -y previamente a Giovani Lo Celso– pero que, en simultáneo, necesitaba jugadores en plenitud. Según contó en su autobiografía, escrita por Diego Borinsky, “lamentablemente, yo sabía que Gio (Lo Celso) no iba a poder estar en Qatar, me dolía en el alma, pero la realidad era la realidad. Y cuando sos entrenador, tenés que pensar en el equipo. Lo de Joaquín (Correa) fue más duro, porque ya estaba allá, habíamos dado la lista, jugó con Emiratos, pero tenía un problema en el tendón de Aquiles”.
-Vos te enojaste después de ese partido porque te quisieron ocultar lesiones, que era un poco lo que habías hecho vos como jugador-, le preguntó Borinsky.
-Sí, claro, los entendía a ellos porque lo había vivido y lo hice, pero la decisión la iba a tomar yo-, respondió el técnico.
Como en Qatar 2022, la historia se repite: la lista definitiva de los 26 aún no parece firme. Scaloni deberá tomar, otra vez, una decisión final. Y contrarreloj.
