
Antes de la licitación de deuda en la que el Tesoro enfrenta compromisos por $15 billones, el Banco Central (BCRA) tomó una decisión que busca incentivar a las entidades financieras a financiar al Gobierno en plazos mayores a los dos meses.
El organismo que conduce Santiago Bausili habilitó una “ventanilla de liquidez” en la que los bancos podrán tomar pesos mediante pases activos a 24 horas, una herramienta que se había desactivado a fines de abril, tras la salida del cepo. Para eso, tendrán que dejar como garantía títulos públicos comprados en la licitación primaria -es decir, directamente al Tesoro- con un vencimiento superior a los 60 días.
Las entidades podrán tomar pases activos al cierre del mercado, entre las 17 y las 17.30, para hacerse de los pesos que necesitan en un contexto de fuerte restricción monetaria. La operación no será gratuita, sino que tendrá un costo que sumará un margen de 2% al promedio ponderado de las tasas negociadas en la rueda Repo -de préstamos entre bancos- hasta las 17 de ese día.
La medida del BCRA llega luego de seis semanas complejas. El salto del dólar que siguió después del desarme de las Letras fiscales de liquidez (Lefi) obligó al Gobierno a restringir con fuerza la cantidad de pesos en circulación. Para eso, se tomaron varias medidas. Entre ellas, las licitaciones de deuda del Tesoro -incluyendo una por fuera del calendario- y la suba de los encajes.
Las necesidades de pesos de los bancos para cumplir con las nuevas exigencias de efectivo mínimo sin la posibilidad de pedírselos al BCRA, hizo subir las tasas de interés del sistema. Entre ellas, la de plazos fijos, pero también las de caución bursátil y Repo, que este martes llegaron a operar en 45% y 70%, respectivamente.
La contracara de ese aumento es el encarecimiento del crédito, que preocupa al Gobierno porque frena la actividad económica. Con esta medida se busca, de mínima, estabilizar el costo del dinero e, incluso, reducirlo.
Desde el BCRA explicaron que la medida publicada este martes busca dar herramientas a los bancos para que puedan programar mejor sus necesidades de liquidez. En la misma línea, aunque la ventanilla de liquidez tendrá como correlato una emisión monetaria, afirmaron que el espíritu de la norma no es ampliar la liquidez estructural del sistema, sino liberar el stress innecesario vinculado a desvíos temporarios en la liquidez programada de los bancos.
Para los analistas de Outlier, la medida tiene dos funciones. Como indica el Gobierno, la primera es ofrecer la liquidez que el mercado venía reclamando con un mecanismo que estabilice las tasas de corto plazo. La segunda, facilitar la extensión de plazos en la licitación de deuda de este miércoles, en la que el Tesoro puso un tope de emisión a los dos instrumentos con vencimiento más próximo.
