
Un presidente encerrado en Olivos por decisión propia y una expresidenta encerrada en la cárcel-balcón por la Justicia. No solo la política sufre el encierro. El gobierno de Javier Milei está ensimismado en el plan económico, aun a riesgo de exponerse a una manada en fuga que ponga en peligro una reelección en primera vuelta.
Karina Milei parece darse cuenta. La Hermana de Hierro ya opera como la suma del poder público. Accedió al llamado de Mauricio Macri, que también parece darse cuenta. Una suma-resta que los expone al precipicio de la rendición. Ambos asumen el retiro de Milei en Olivos. El yin y yang, oficialismo-antioficialismo, está en giro de estación: un 60% de rechazo al Gobierno y un 40% que por ahora no encuentra terminal.
Antipatías de lado. Los primeros 20 minutos de una charla de media hora fueron para romper la aversión. Macri no quiere ser candidato, pero tampoco perder el útero del PRO: la Ciudad. Diego Santilli y Cristian Ritondo, tenedor en mano, van por la Provincia. Ni milanesas hacen falta.
La mesa está servida. Reuniones cada 15 días entre la LLA y el PRO en la Casa Rosada, con Santilli en la cabecera. De un lado, Ritondo y el mauricista Fernando de Andreis; y del otro, Lule y Martín Menem. El presidente de la Cámara de Diputados llegó a último momento ¿para disimular la ausencia de Patricia Bullrich? Son los dos comodines para la Vicepresidencia. Si Milei sigue justo, deberá recurrir a Bullrich para ampliar las simpatías. ¿O buscará en el peronismo o el radicalismo una transversalidad como Cristina Kirchner en 2007?
“Karina estuvo astuta y puso a Santilli, del lado del Gobierno. Que esté De Andreis en la mesa es ganancia para nosotros. Es inocuo. Ahora queremos sumar a Nacho Torres y Rogelio Frigerio. También sería importante que esté Sebastián Pareja. “Necesitamos construir confianza”, dice un ritondista.
Parece haberlo escuchado el gobernador de Chubut, que públicamente cortó con tan dulzura: “El rejunte no tiene sentido si es solo para ganar una elección”.
Asoman los actores principales y los froting también. Hernán Lacunza por el PRO. Guillermo Francos por la LLA. “No descarto que Francos se postule a la Gobernación, no para ganar, sino para posicionarse como senador en 2029″. Mal año para hacer campaña: cómo evitar la reminiscencia con los ñoquis del Senado. ¿Santilli, candidato tero, grita en PBA, pero ova en CABA?
Patricia Bullrich en el banco, siempre lista por si Milei desiste. El plan B.
“Karina, tenemos que blindar el cambio”. El mensaje de Macri a la Hermana de Hierro resume el estado defensivo, frente a un peronismo que empezó a desentumecerse.
“Acá, si la gente no empieza a estar mejor, va a ser muy complicado ganar las elecciones. Sobre todo si el peronismo encuentra un candidato potable. Ya no te digo una economía como el Menem del ’93, sino como el del 91″, advierte un macrista sobre la micro. El Menem del 91 es el post de la hiperinflación de Alfonsín.
Milei desacreditó la teoría del derrame. Hasta ahora, impera la teoría del derrape que revolcó a la clase media.
Tiene consecuencias en la política y en la decisiva provincia de Buenos Aires, sobre todo en el conurbano. “Hay mucha preocupación por la Tercera sección electoral”, admite un libertario. “Hay una orden para que Pareja se haga cargo personalmente”, dice. El coordinador es Francisco Martínez, pero la paupérrima performance en las elecciones de septiembre encendió no una, sino todas las alarmas. Para la sociedad Santilli-Ritondo que quiere alzarse con PBA también.
El ningunismo y el contrabando
No es solo la teoría del derrape. Hay fenómeno creciente: el ningunismo. Según la última encuesta de Pulsar, ya es el espectro dominante. El 42% no simpatiza ni se identifica con ningún partido o espacio político. Era el 37% en 2023, el 25% en 2024 y el 35% en 2025. En apenas tres años, el ningunismo alcanzó el valor más alto de la serie.
En paralelo al aumento del ningunismo, el 63% declara estar poco o nada interesado, 18 puntos más que en 2025. Más que apatía o ausencia de posiciones, emerge una creciente dificultad para encontrar espacios políticos de pertenencia. Otras conclusiones relevantes, sobre todo por el amague de los outsiders que creció la última semana:
.El centro es un refugio antes que una postura política moderada. En una escala de 1 (izquierda) a 10 (derecha), la sociedad argentina se ubica en un promedio de 5,3. Los ningunistas lo hacen en 5,1. Esta posición aparece como un “no lugar” desde el cual tomar distancia de etiquetas y divisiones que generan cada vez menos identificación.
-La política no se mete en los vínculos personales, pero tampoco ordena la vida comunitaria. El 70% podría estar en pareja con alguien que piensa políticamente distinto y 8 de cada 10 no están de acuerdo con juzgar al otro por sus ideas. Sin embargo, el 71% indica que no se puede confiar en la mayoría de las personas y apenas 1 de cada 10 argentinos participa activamente en organizaciones políticas, sociales y comunitarias.
-Los argentinos conservan límites morales definidos, pero juzgan las transgresiones selectivamente. Existe una mayor permisividad frente a prácticas vinculadas al consumo informal e ilegal mientras aumenta el rechazo cuando aparecen daños a terceros, corrupción, traición o vulneración de reglas cívicas. La diferencia se tolera; la conducta se juzga.
Efectivamente, el contrabando aumentó. No solo la UIA alerta sobre el ingreso ilegal. Los videos, revelados por primera vez, de cómo la vicejefa de la Aduana permitió el ingreso sin control de 10 valijas que venían en un vuelo privado desde Miami junto a la pasajera Laura Belén Arrieta, son elocuentes.
El gesto de la funcionaria, Silvana Abalsamo de Silva, con la mano de “siga, siga” no sería aislado. “Hay una orden en la Aduana de no revisar los contenedores. Al que abre uno, le cortan la mano”, advierte un conocedor de los (no) controles en el puerto. ¿Todo es solo para que un aluvión de productos favorezca la competencia y mantenga controlada la inflación?
La vicejefa de la Aduana adujo que permitió el ingreso por “el perfil de la pasajera”. Arrieta es un ariete de Leonardo Scaturicce, dueño de Flybondy y cercano a Santiago Caputo. La causa va camino al archivo. La empresa de telefonía no puede técnicamente determinar con quién habló Arrieta para pasar sin controles al llegar a Aeroparque.
El juez a cargo es Pablo Yadarola, quien investigó a otro valijero, Guido Antonini Wilson. Está a un paso de ascender a la Cámara Federal, tribunal de alzada de los juzgados de Comodoro Py que investigan casos de corrupción.
Avanza el ejército judicial ideado por el ministro Juan Bautista Mahiques. Va por 215 pliegos y aspira a llegar a 300. Mahiques es un ministro de transición. La culminación del plan es su consagración como Procurador.
¿El juez Ariel Lijo más que un rival de Mahiques es un aliado? Su exsecretario Juan Tomás Rodríguez Ponte asumió como juez titular del Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal N° 2 de Lomas de Zamora. Tiene dos causas sensibles: los patrimonios de Martín Insaurralde y Jésica Cirio y el vínculo entre la AFA y la financiera Sur Finanzas, de Ariel Vallejo. Lijo detenta una trifecta dinamita: LIBRA, el rulo financiero y el patrimonio de Manuel Adorni. Diego Arce, uno de sus secretarios, es candidato para el juzgado federal 12, con el beneplácito de Mahiques.
Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino lograron que Casación remita la causa de la mansión de Pilar al juez de Campana, Adrián González Charvay.
Mahiques niega siquiera que haga fuerza por la AFA. Es más: aprovechó un encuentro casual con Mauricio Macri para decirle: “Yo ingresé a la FIFA por Usted ¿Se acuerda?“. “Ah, sí, sí”, respondió el expresidente.
Una nueva Corte para Milei
Ahora Milei no descarta completar la Corte este año. El ministro del máximo tribunal Ricardo Lorenzetti acercó al Presidente nombres, como en el anterior intento fallido. No son los de Mahiques, claro. Ahí sí hay un parteaguas.
El plan para ampliar a nueve integrantes la Corte, anticipado acá, era un acuerdo llave en mano de Lorenzetti, con el empuje de Santiago Caputo y Sebastián Amerio. Mahiques no piensa en una ampliación. Sin embargo, es la opción para una negociación con aliados y el peronismo. ¿Un interlocutor posible? Sergio Massa y Sebastián Galmarini. La última vez que coincidieron el ministro y el excandidato fue hace un par de años en la Fiesta de la Vendimia.
Gane o pierda, el tigrense siempre está. Reapareció con la fallida sesión para LLA en el Senado y trabajó para el reencuentro de Axel Kicillof y Máximo Kirchner en la mesa peronista del hotel Emperador. Un día antes, el lunes, el senador José Mayans visitó a Cristina Kirchner en San José 1111. “Pepe, hay que hacer algo con el tema de los endeudados”, dijo la expresidenta. Mayans prepara una reunión con ex presidentes K del BCRA, como Mercedes Marcó del Pont y Miguel Ángel Pesce. ¿Massa será el candidato de CFK? El mayor desvelo del peronismo es no perder la provincia de Buenos Aires.
Los sinsabores de los endeudados crecieron en el espejo de Adorni. El espécimen de la clase media libertaria que podría haber sido fuente de empatía e inspiración si no fuera por el atolondramiento de consumo en cascada. Nada más urticante y cercano al drama cotidiano de los que no llegan a fin de mes.
Endeudados y ningunismo, un enigma más sobre un electorado que puede votar a la vez la dolarización y “la Patria no se vende”.
