
El Gobierno de Panamá declaró este sábado el estado de emergencia nacional e instauró un fondo de U$S100 millones destinado a la asistencia humanitaria y la reconstrucción de las zonas devastadas por el violento terremoto registrado el viernes.
Según el balance actualizado del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), el sismo no causó víctimas mortales, aunque dejó 27 personas heridas, todas con lesiones de carácter leve a moderado. Sin embargo, el impacto sobre la infraestructura pública y privada fue significativo.
El terremoto de magnitud 7,7 en la escala Richter sacudió Panamá el viernes 9 de octubre y provocó severos daños en viviendas, escuelas, hospitales, iglesias, edificios gubernamentales, puentes y carreteras de distintas provincias del país.
Las inspecciones técnicas revelaron afectaciones de diversa gravedad en todo el territorio. Hasta el momento, se detectaron daños en 419 centros escolares, mientras que las autoridades mantienen suspendidas las clases y evalúan si podrán reanudarse este lunes 12 de octubre.
Más de 400 viviendas afectadas y hospitales bajo revisión
En el sector habitacional, al menos 426 casas sufrieron deterioros que van desde grietas menores hasta colapsos totales.
El sistema sanitario también resultó afectado. Unas 21 instalaciones de salud permanecen bajo revisión estructural antes de que las autoridades autoricen su funcionamiento normal.
Los relevamientos técnicos buscan determinar el alcance de los daños y las condiciones de seguridad de las infraestructuras afectadas por el movimiento sísmico.
«La gente tuvo mucho miedo»: el relato de una tucumana tras el terremoto en Panamá
“Se movió bastante, la gente tuvo mucho miedo”. Así describió Patricia Vitalone, una tucumana que vive en Panamá, el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió al país centroamericano y provocó escenas de pánico en la capital.
En diálogo con LA GACETA, Vitalone contó que reside en la zona de Santa María, en la ciudad de Panamá, donde el movimiento telúrico se sintió con fuerza, aunque el epicentro estuvo alejado de la capital. “Se sintió bastante, pero no fue acá el epicentro, por lo que no pasó a mayores”, explicó
La mujer relató que, ante el temblor, los ocupantes de su edificio debieron evacuar las instalaciones. Además, señaló que el sismo generó un fuerte temor entre los vecinos, especialmente por la intensidad del movimiento.
“Uno de mis hijos está muy asustado porque tiene 10 años y en ese momento estaba en un piso 40”, contó.
Vitalone vive hace ocho años en Panamá y aseguró que nunca había experimentado una situación similar desde que llegó al país. “Es la primera vez que ocurre esto”, señaló.
La tucumana indicó que, después del terremoto, hubo numerosas réplicas y que los movimientos continuaban varias horas después del temblor principal. Pese a la preocupación, describió un panorama de relativa normalidad en la capital. “La ciudad está en orden dentro de todo”, afirmó.
Fuente: La Gaceta
