
A los 71 años, Willem Dafoe sorprendió al contar que su mayor felicidad no está en los sets de filmación ni en las alfombras rojas, sino en las actividades más simples y cotidianas.
En una entrevista con el medio estadounidense NPR, el actor se sinceró sobre su día a día lejos de Hollywood y explicó que disfruta especialmente de las tareas domésticas y del trabajo en el campo.
El protagonista de películas como La última tentación de Cristo, Spiderman y El proyecto Florida aseguró que encuentra una profunda satisfacción en acciones tan sencillas como lavar los platos o limpiar el estiércol de los animales.
Para Dafoe, estas tareas tienen un valor especial: “Nunca soy más feliz que lavando los platos, limpiando el estiércol de los animales o haciendo cosas sencillas donde hay un paso A, B y C. Y podés vivir en la sencillez de esas tareas”.
La vida en el campo y el valor de lo cotidiano
Durante la charla, Dafoe remarcó que estas actividades le permiten conectarse con la naturaleza y con el ritmo propio del campo, algo que considera difícil de lograr en la ciudad.
“Veo a la gente que trabaja conmigo en la granja, y cómo se pone en contacto con la naturaleza y con el flujo, con el ir y venir de las cosas. Y eso, si podés lograrlo… esa es una de las dificultades de vivir en la ciudad. Tenemos un vaivén, pero no está controlado por nosotros, o está controlado por la gente, mientras que en el campo el vaivén proviene entero de la naturaleza”, explicó.
El actor también contó que una de sus actividades favoritas es acostar a los animales por la noche. “Hay algo hermoso en que me vean y tener a 35 cabras y ovejas en estampida hacia mí para que les abra la puerta de su pequeño lugar para dormir. Es algo que me ayuda”, relató.
Cómo la sencillez influye en su carrera y su filosofía de vida
Dafoe relacionó esta mentalidad con su forma de encarar la actuación. Dijo que intenta evitar el egocentrismo y enfocarse en el “servicio” dentro de cada proyecto, del mismo modo que cumple con sus tareas en la granja.
“Como actor, tengo que saber que lo peor que puede suceder es olvidarme de mí mismo, de un punto de vista, de los sentimientos, de mi forma de ser. Si estás demasiado involucrado en el egocentrismo, no podés considerar otras maneras de ser”, reflexionó.
A lo largo de la entrevista, insistió en la importancia de mantener los pies sobre la tierra y de encontrar placer en lo cotidiano. “Para vivir una buena vida tenés que entregarte a otras personas. Estamos aquí el uno para el otro porque la vida es corta e incierta”.
