
Italia no estará en el Mundial 2026 y Gennaro Gattuso tampoco seguirá al frente de la Azzurra. La no clasificación al torneo fue el golpe definitivo para una continuidad que ya se daba por descartada en los medios italianos, encabezados por la Gazzetta dello Sport. Ahora la federación enfrenta una decisión crucial: elegir al técnico que deberá reconstruir a una selección que sufrió tres mazazos consecutivos sin Copa del Mundo. Hay cuatro nombres en danza: Mancini, Conte, Allegri y Guardiola, aunque no todos con las mismas posibilidades.
El nombre que emerge con más fuerza es el de Roberto Mancini, quien ya dirigió a la selección y la llevó a ganar la Eurocopa 2020. Su salida en 2023 no fue prolija y hasta hubo amenazas de juicio, pero la posible partida de Gravina como presidente de la Federación podría allanar el camino para su regreso. Actualmente trabaja en Al-Sadd y la opción de compaginar ambos proyectos aparece como una de las más viables en el corto plazo.
Antonio Conte es el segundo en la lista, aunque llegar a un acuerdo con él es más complicado. El técnico está en el Nápoles y su presidente, De Laurentiis, es un hueso duro de roer. Para que Conte asuma, habría que negociar su salida del club o al menos un acuerdo para que pueda trabajar con la selección en paralelo. La Gazzetta lo pone en perspectiva: «Italia no se puede permitir tener un interino hasta septiembre, cuando empiece la Nations League.»
Massimiliano Allegri aparece como el candidato de la casa. El técnico atraviesa su segunda etapa en el Milan con contrato hasta 2027, por lo que su llegada también requeriría una fórmula creativa para liberarlo o compatibilizar ambos compromisos. Perfil experimentado, conocedor del fútbol italiano y sin el ruido mediático que generan los otros nombres.
Por encima de todos flota un nombre que el medio italiano ya mencionado cataloga directamente como el gran sueño de la federación italiana: Pep Guardiola. El español sería un cambio radical y, de concretarse, se convertiría en el primer seleccionador no italiano de la historia en dirigir a la cuatro veces campeona del mundo.
Sin embargo, la ilusión choca con la realidad. Guardiola debería primero confirmar su salida del Manchester City al final de la temporada, en la que los ingleses pelean por una Premier que lidera el Arsenal. Su llegada a Italia, de producirse, sería como mínimo para la temporada siguiente. Por eso, el nombre de Pep se percibe más como una aspiración ambiciosa que como una alternativa real en el corto plazo.
Lo que los medios italianos daban por hecho finalmente se concretó. La Federación Italiana de Fútbol y Gennaro Gattuso rescindieron de mutuo acuerdo el contrato del entrenador calabrés, poniendo fin a un ciclo de nueve meses que no pudo cumplir su objetivo principal.
El propio técnico lo reconoció con la cabeza en alto: «Con gran pesar, al no haber logrado el objetivo que nos propusimos, doy por concluida mi etapa como seleccionador nacional. La camiseta Azzurri es el bien más preciado del fútbol, por lo que es justo facilitar las futuras evaluaciones técnicas desde el principio.» Y cerró con un mensaje emotivo para la afición: «Ha sido un honor dirigir a la selección nacional. Mi mayor agradecimiento es para todos los italianos que nunca han dejado de demostrar su amor y apoyo. Siempre con la Azzurri en mi corazón.»
El presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, también se despidió con reconocimiento: «Además de ser una persona especial, ha hecho una valiosa contribución como entrenador, logrando reavivar el entusiasmo por la selección nacional en tan solo unos meses. Ha inculcado en los jugadores y en todo el país un gran orgullo por la camiseta azul.» Con el cargo vacante y la búsqueda del sucesor ya en marcha, Italia enfrenta ahora la decisión más importante de los últimos años para el futuro de la Azzurra.
Italia tiene ante sí una decisión que marcará su rumbo por años. Reconstruir un equipo competitivo y devolverle la confianza a toda una nación que se quedó tres veces sin Mundial no es tarea sencilla, y el técnico que asuma esa responsabilidad lo sabrá desde el primer día.
