
A los 61 años, Brad Pitt consolidó una trayectoria que lo posiciona como uno de los nombres más influyentes de la industria cinematográfica. Sin embargo, detrás del brillo de Hollywood, el intérprete guarda recuerdos específicos de sus inicios, marcados por encuentros que dejaron una huella profunda en su formación profesional.
Con respecto a eso, en una aparición de 2025 en el pódcast New Heights, junto a los hermanos Jason y Travis Kelce, rememoró el momento exacto en que compartió elenco con Geena Davis y Susan Sarandon, protagonistas de la emblemática cinta Thelma y Louise, estrenada en 1991, y lo que sintió en su primer encuentro.

“Cuando conocí por primera vez a Geena Davis y Susan Sarandon, sí me impresionaron”, confió el actor sobre sus coprotagonistas, a quienes calificó como figuras de “categoría A”. En aquella película dirigida por Ridley Scott, Pitt interpretó a J.D., un joven carismático que seducía al personaje de Davis y robaba el dinero de las protagonistas.
El actor destacó especialmente la actitud de Davis durante el rodaje de las escenas más íntimas. “Geena fue muy dulce, amable y delicada; esa escena de amor, creo, duró dos días de rodaje y ella cuidó de mí”, relató el protagonista de Troya.
El respeto fue mutuo. Susan Sarandon, en declaraciones recogidas por el medio Extra en 2021, recordó que lo que más le llamó la atención de aquel joven Brad no fue solo su apariencia física, sino su capacidad actoral: “Cuando vi la película, lo que realmente me impresionó, además de su buena apariencia y gran cuerpo, fue su sentido del humor porque hizo que ese personaje fuera más interesante, algo que ni siquiera estaba en el guion”.

Según la actriz, esta capacidad para dotar de profundidad a sus interpretaciones fue lo que le permitió trascender el estereotipo de galán: “Pensé: ‘Este tipo es interesante, no es solo una cara bonita’. Tomó el papel como un personaje en sí mismo y siguió explorando nuevos caminos”.
Por su parte, Geena Davis coincidió con esta visión en 2022 al cumplirse 30 años del estreno del filme, durante una entrevista con la revista People. “Él simplemente tiene ‘eso’. Pude darme cuenta cuando audicionaba que era muy talentoso”, afirmó la intérprete, quien subrayó que su ascenso a la fama fue consecuencia directa de su habilidad innata frente a la cámara. Para ella, observar el recorrido posterior de su colega fue una validación constante de aquel talento temprano.

A pesar de este despegue meteórico, el camino de Brad Pitt no estuvo exento de frustraciones. En una extensa entrevista con The New York Times, el actor reconoció que, durante los años noventa, la industria intentó encasillarlo en roles románticos debido a su aspecto físico. “Me sentí limitado y decepcionado. Fue doloroso, pero tomé la decisión de invertir mi tiempo solo en historias de calidad”, concluyó y marcó el inicio de una búsqueda de versatilidad que definiría sus siguientes décadas en el cine.
Fuente: La Nación
