
En medio del boicot impulsado por varios tenistas prominentes del circuito en Roland Garros, el serbio Novak Djokovic rompió el silencio y, si bien reconoció la necesidad de mejorar el reparto económico en el tenis profesional, el fundador de la Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis (PTPA, por siglas en inglés), aclaró los motivos detrás de su decisión de no sumarse a la protesta: «No me consultaron».
Durante el Media Day previo a su debut ante Giovanni Perricard, el serbio explicó su ausencia en el reclamo impulsado por jugadores como Aryna Sabalenka y Jannik Sinner. “No me consultaron. No formé parte del proceso, del plan ni de la toma de decisiones. Por lo tanto, no formo parte de ello y no puedo comentar ni participar”, aseguró.
El malestar entre los tenistas creció tras conocerse el aumento del 9,5% en los premios económicos del Grand Slam francés. Distintos referentes consideran insuficiente esa cifra y remarcan que el porcentaje destinado a los jugadores sigue lejos de lo que reciben en otros torneos importantes del calendario.
Según indicaron ESPN y medios españoles como AS y Mundo Deportivo, el reclamo cuenta con el respaldo de unas 20 figuras del circuito. El objetivo es acercar el reparto de ganancias al 22%, un número similar al de los Masters 1000 de ATP y WTA. En Roland Garros, actualmente ronda el 15%.
La tensión escaló en los últimos días luego de que varios protagonistas limitaran su contacto con la prensa a apenas 15 minutos y evitaran entrevistas individuales. Incluso, Sabalenka dejó abierta la posibilidad de un boicot futuro: “Creo que en algún momento, quizás, boicotearemos los Grand Slams, sí. Siento que es la única manera que tenemos de luchar por nuestros derechos”.
En paralelo, Jannik Sinner respaldó el reclamo colectivo y sostuvo: “Hablamos de dinero, por supuesto, pero lo más importante es el respeto, y no lo sentimos”. Taylor Fritz, en cambio, pidió cautela antes de hablar de medidas extremas y consideró que usar la palabra boicot “es algo muy serio”.
Más allá de no adherir a la protesta, el exnúmero uno coincidió con el planteo de fondo y apuntó a una problemática estructural del deporte: “Tendemos a hablar de cuánto ganan las estrellas, pero olvidamos la poca gente que realmente puede vivir de este deporte”.
El balcánico también cuestionó la fragmentación dentro del tenis profesional y reclamó mayor compromiso de todos los organismos. “Si queremos que los jugadores prosperen y no simplemente sobrevivan, tenemos que hablar de cómo hacer crecer este deporte desde la base”, sostuvo. Y cerró: “Lo que puedo seguir haciendo es defender a los jugadores, como siempre lo he hecho”.
