
Mariano Campero comenzó a mostrarse abiertamente en campaña con consignas libertarias y un mensaje directo hacia el electorado que acompaña a Javier Milei en Tucumán.
Aunque no forma parte orgánica de La Libertad Avanza Tucumán, el diputado nacional publicó una actividad política en Famaillá con fotos de Milei, símbolos del espacio, emojis de león y una frase que marca el tono de su estrategia: “Vamos a traer las ideas del presidente Javier Milei a Tucumán”.
“Desde el bloque de La Libertad Avanza nos comprometemos a dar la batalla para transformar la provincia”, escribió Campero en sus redes sociales. El mensaje fue acompañado por fotos de un locro patrio junto a vecinos y dirigentes, en una puesta en escena que lo muestra cada vez más decidido a disputar la representación del mileísmo tucumano.
El movimiento se produce en medio de la interna con Lisandro Catalán, presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, quien hasta ahora no abrió el juego para un acuerdo con Campero. En el entorno del diputado cuestionan que Catalán mantenga cerrado el armado provincial pese a que Campero integra el bloque libertario en el Congreso y viene acompañando las principales iniciativas del Gobierno nacional.
La crítica más fuerte apunta a la falta de volumen territorial de Catalán. En sectores cercanos a Campero sostienen que el dirigente nacional no vive en Tucumán y que sus visitas a la provincia son esporádicas, con reuniones de bajo impacto político y escasa construcción territorial.
Además, en la dirigencia opositora circula la versión de que Catalán estaría más interesado en una eventual candidatura al Senado que en competir por la Gobernación. Esa lectura alimenta el malestar de quienes creen que La Libertad Avanza debería construir una alternativa amplia para disputar poder real en la provincia y no limitarse a una estrategia cerrada alrededor del sello partidario.
Campero, en cambio, intenta mostrarse como un dirigente con recorrido territorial y proyección provincial. Fue intendente de Yerba Buena, mantiene presencia en el interior y busca instalarse como una opción antiperonista natural en Tucumán.
La disputa también está atravesada por la falta de definiciones desde Buenos Aires. Karina Milei todavía no fijó públicamente una estrategia electoral para Tucumán, y en ese vacío crece la pulseada entre Catalán, que controla formalmente el partido, y Campero, que busca construir una alianza más amplia con sectores que respaldan al Presidente.
En ese escenario, Catalán aparece condicionado por la falta de señales claras desde la conducción nacional. Sin una orden definitiva de Casa Rosada, su armado provincial quedó expuesto a los movimientos internos del oficialismo libertario y a los cambios de estrategia que puedan surgir en la mesa nacional.
Campero, por su parte, cuenta con un respaldo político relevante: Patricia Bullrich. La senadora y referente del oficialismo nacional mantiene vínculo con el diputado tucumano y aparece como una de las figuras con mayor peso dentro del espacio libertario, en un momento marcado por tensiones internas en el Gobierno.
El mensaje publicado por Campero busca capitalizar justamente ese escenario. “Gracias a todos los que nos acompañaron en este locro patrio en Famaillá”, escribió. Luego agregó: “Esto recién empieza”.
Con esa frase, el diputado dejó en claro que no piensa esperar indefinidamente una autorización del armado formal de La Libertad Avanza Tucumán. Mientras Catalán intenta sostener el control del sello, Campero ya empezó a caminar la provincia con discurso libertario, estética mileísta y pretensiones de convertirse en la cara política del Presidente en Tucumán.
